Un proyecto presentado en el Senado bonaerense busca garantizar la continuidad de las clases durante conflictos gremiales mediante la prestación de servicios mínimos en las escuelas.
Un proyecto presentado en el Senado de la provincia de Buenos Aires propone declarar a la educación como servicio esencial con el objetivo de evitar que los paros docentes interrumpan el dictado de clases. La iniciativa fue impulsada por el senador bonaerense Pablo Petrecca (PRO), en medio de nuevos conflictos sindicales que afectan el calendario escolar.
El proyecto plantea establecer un marco legal que garantice la continuidad del ciclo lectivo incluso durante medidas de fuerza, obligando a asegurar prestaciones mínimas en las escuelas. Entre ellas se incluyen la apertura de los establecimientos, la presencia de personal directivo y docente suficiente, la continuidad del servicio alimentario escolar, las tareas de limpieza y el funcionamiento del transporte escolar rural.
La propuesta reabre un debate recurrente en el sistema educativo argentino: cómo compatibilizar el derecho a la educación de los estudiantes con el derecho a huelga de los trabajadores. Mientras sectores de la oposición sostienen que la medida permitiría garantizar los días de clase, gremios docentes advierten que declarar la educación como servicio esencial podría limitar las herramientas de protesta sindical.

