El Senado provincial aprobó la adhesión a la normativa nacional contra el crimen organizado y dio un paso clave para prohibir la actividad de cuidacoches en todo el territorio.
La Legislatura de Santa Fe dio un nuevo impulso a su agenda de seguridad con dos decisiones de alto impacto: por un lado, el Senado aprobó la adhesión a la ley nacional antimafias y, por otro, otorgó media sanción a un proyecto que busca erradicar la actividad de los cuidacoches en la vía pública.
En relación con la normativa antimafia, la provincia incorporó herramientas que apuntan a fortalecer la investigación y persecución de organizaciones criminales, incluyendo mecanismos especiales para intervenir en delitos complejos.
En paralelo, la Cámara alta avanzó con una iniciativa que prohíbe la actividad de los denominados “trapitos”, entendida como la reserva, cuidado o administración informal de espacios de estacionamiento sin autorización.
El proyecto establece un esquema progresivo de sanciones: desde trabajo comunitario en casos iniciales hasta multas y arresto ante reincidencia o situaciones agravadas. Además, incorpora la figura al Código de Faltas provincial, lo que permitirá una mayor intervención del Estado frente a prácticas consideradas irregulares o coercitivas en el espacio público.
Otro punto relevante es que la futura implementación quedará en manos de los municipios, que deberán dictar sus propias ordenanzas para aplicar la normativa, en un intento por adaptar la regulación a las distintas realidades locales.
Ambas iniciativas se inscriben en la estrategia del gobierno provincial de endurecer las políticas de seguridad, combinando herramientas contra el crimen organizado con medidas orientadas al ordenamiento del espacio público.

