Jorge Macri anunció que eliminó el impuesto del 1,2% sobre el financiamiento de tarjetas de crédito y elevó a $226.100.000 el tope para la exención total en la compra de vivienda única, en el marco de una política de reducción de la carga tributaria.
La decisión implica que quienes abonen el pago mínimo de la tarjeta de crédito y financien el saldo restante dejarán de tributar el impuesto de sellos, una carga que encarecía el financiamiento en contextos de alta inflación y uso extendido del crédito. La exención se aplica de manera automática, sin necesidad de gestiones por parte de los usuarios.
En paralelo, el Gobierno porteño amplió el alcance del beneficio para la compra de vivienda única y familiar, actualizando el monto máximo alcanzado por la exención del 100% del impuesto de sellos. La medida busca acompañar la evolución de los valores del mercado inmobiliario y facilitar el acceso a la primera vivienda.
Estas iniciativas se inscriben en una estrategia más amplia de la administración local orientada a aliviar la presión impositiva en la Ciudad de Buenos Aires, especialmente sobre el consumo y el acceso al crédito, en un contexto económico marcado por la caída del poder adquisitivo y las dificultades para el financiamiento.

