La Casa Rosada giró $400 mil millones a provincias aliadas y reavivó la tensión federal

El Gobierno nacional dispuso un adelanto financiero para un grupo de distritos en medio de las negociaciones con gobernadores y el Congreso. La decisión volvió a encender el debate por el reparto de recursos y la relación política con las provincias.
El gobierno de Javier Milei oficializó un adelanto de hasta $400.000 millones a doce provincias, en una medida que volvió a poner en el centro de la escena la puja entre la Nación y los distritos por la distribución de fondos.
La asistencia financiera alcanza a Catamarca, Chaco, Chubut, Corrientes, La Rioja, Mendoza, Misiones, Río Negro, Salta, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán, y será instrumentada a través de anticipos de coparticipación con devolución dentro del mismo ejercicio fiscal.
La decisión fue leída en clave política, ya que varios de esos gobernadores mantienen una relación de diálogo con la Casa Rosada y resultaron relevantes en las negociaciones parlamentarias de las últimas semanas.
En ese contexto, el giro de recursos aparece como parte de la estrategia oficial para sostener acuerdos con provincias clave y garantizar respaldo legislativo en proyectos sensibles para el Ejecutivo.
El esquema también volvió a generar cuestionamientos desde sectores opositores y desde distritos que quedaron fuera del reparto, donde se habla de una distribución selectiva de recursos en función del alineamiento político.
La medida se produce en medio de un escenario de fuerte tensión fiscal entre Nación y provincias, atravesado por reclamos por coparticipación, caída de transferencias discrecionales y discusiones sobre obras públicas y asistencia financiera.
Así, el adelanto no solo tiene impacto económico, sino que también profundiza la lectura política sobre la forma en que el Gobierno administra su vínculo con los gobernadores y construye gobernabilidad en el Congreso.



