Interna abierta en el PJ cordobés

La diputada cordobesa elevó la tensión interna dentro del peronismo provincial con una jugada de doble impacto: presión sobre la gestión de Martín Llaryora en Córdoba y construcción de un espacio con proyección nacional pensando en el escenario posterior al gobierno libertario.
La diputada nacional Natalia de la Sota volvió a marcar diferencias con el gobernador Martín Llaryora y profundizó la interna dentro del peronismo cordobés, en una movida que combina posicionamiento local y proyección nacional. Según trascendió en medios políticos de Córdoba, el delasotismo impulsa una estrategia de “doble vía”: por un lado, condicionar la agenda provincial; por otro, comenzar a tejer vínculos con sectores del PJ y del peronismo federal que ya analizan el escenario posterior a Javier Milei.
La tensión con la Casa de Gobierno provincial creció en las últimas semanas a partir de diferencias en torno al alineamiento con la Nación, el reparto de recursos y la estrategia electoral hacia 2027. Desde el entorno de De la Sota sostienen que Llaryora aparece “atrapado” en su vínculo con la administración libertaria, mientras la diputada busca recuperar una voz propia, más identificada con el federalismo cordobés y con el legado político de su padre, el exgobernador José Manuel de la Sota.
Otros medios cordobeses también vienen reflejando movimientos dentro del PJ provincial. La Voz dio cuenta de miradas divergentes en el peronismo sobre la recomposición de alianzas y el futuro liderazgo opositor en la provincia, mientras se reabre el debate sobre el rol de Juan Schiaretti y la estrategia de Hacemos por Córdoba.
En este marco, la apuesta de De la Sota apunta a consolidar un espacio que trascienda Córdoba, con interlocución con gobernadores, legisladores e intendentes que ya piensan en una alternativa nacional para el ciclo pos Milei. La lectura en el peronismo mediterráneo es que la caída de la imagen presidencial en distintos distritos productivos y la crisis industrial en la provincia empiezan a modificar el tablero político.



