Jorge Macri formalizó por decreto la “prioridad porteña” en todos los servicios públicos

La medida ya tiene respaldo normativo y se aplicará en toda la administración centralizada y descentralizada de la Ciudad. El decreto establece asignación preferente de turnos, cupos y vacantes para personas con domicilio en CABA, aunque excluye urgencias y emergencias.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, formalizó este viernes la política de “Prioridad Porteña” mediante el Decreto 142/26, que extiende a todas las áreas del Estado local el criterio de preferencia para residentes de la Ciudad de Buenos Aires. La medida, que hasta ahora se aplicaba principalmente en el sistema de salud, alcanza desde ahora a turnos, cupos, vacantes, prestaciones y modalidades de atención en toda la administración pública porteña.
Según el texto oficial, el artículo 1° establece como mecanismo de organización para el acceso a los servicios del Poder Ejecutivo el criterio de “Prioridad Porteña”, en favor de las personas con domicilio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En tanto, el artículo 2° precisa que esta prioridad implicará la asignación preferente de turnos, cupos, prestaciones o modalidades equivalentes, conforme a las características de cada servicio. El artículo 3° extiende su aplicación a toda la administración centralizada y descentralizada.
La decisión fue acompañada por un fuerte mensaje político de Macri en la red social X, donde apuntó contra la Provincia de Buenos Aires: “La incompetencia del otro lado de la General Paz la pagaban los porteños con sus impuestos. Se terminó”, sostuvo el mandatario, al defender la medida como una forma de “ordenar y cuidar”.
Desde el Gobierno porteño aclararon que el nuevo esquema no restringe el acceso a los servicios públicos, sino que establece un orden de atención preferente para quienes residen y tributan en el distrito. Además, el decreto no se aplicará en casos de urgencia o emergencia sanitaria, donde la atención seguirá siendo inmediata sin distinción de domicilio.
La medida abre un nuevo foco de tensión política con la Provincia y con sectores opositores, especialmente después de la polémica generada meses atrás por la decisión de priorizar a porteños en hospitales públicos y cobrar la atención a extranjeros.




