El gobierno bonaerense pidió a Diputados que frene la reforma impulsada a nivel nacional y alertó sobre riesgos ambientales, productivos y jurídicos que podrían afectar a todo el país.
La provincia de Buenos Aires reclamó a los diputados nacionales que no avancen con los cambios en la Ley de Glaciares, al considerar que la iniciativa pone en riesgo el acceso al agua y, con ello, el desarrollo productivo del país. Desde el gobierno bonaerense advirtieron que “sin agua no hay condiciones para producir”, en un contexto de creciente preocupación por el impacto ambiental de la reforma.
La ministra de Ambiente bonaerense sostuvo que alrededor del 70% del territorio argentino depende de los glaciares como fuente de agua, y cuestionó que el proyecto busque flexibilizar la normativa para permitir actividades extractivas en zonas protegidas. Según explicó, esto podría generar una competencia entre provincias para atraer inversiones, configurando un escenario de “dumping ambiental” con consecuencias sobre los recursos hídricos.
Además, se alertó sobre riesgos graves como la pérdida irreversible de reservas de agua, la contaminación de cuencas y el aumento de sequías, lo que afectaría directamente a regiones productivas, como las áreas irrigadas por el Río Colorado. Desde la Provincia también remarcaron que la reforma podría vulnerar principios constitucionales y acuerdos internacionales ambientales, y advirtieron que lejos de dar seguridad jurídica, abriría un escenario de mayor conflictividad y litigiosidad.

