Duras críticas a Sturzenegger por la desregulación farmacéutica
El ministro de Salud de la Pcis. de Bs. As. Nicolás Kreplak afirmóm que las medidas favorecen a laboratorios y podrían encarecer los medicamentos, afectando al sistema de salud y a los usuarios.
El fuerte cuestionamiento político volvió a poner en el centro de la escena a Federico Sturzenegger, a quien acusan de impulsar políticas que benefician a grandes empresas en detrimento de la población, y sostuvo que estas iniciativas de desregulación responden a intereses de corporaciones y no a las necesidades del sistema sanitario.
En ese marco, adviertió que la flexibilización normativa permitiría a laboratorios introducir modificaciones menores en medicamentos para extender sus patentes, una práctica que, aseguran, limita la competencia y mantiene elevados los precios. “Con esta desregulación, las farmacéuticas pueden seguir cobrando más caro y concentrar el mercado”, señalan.
El impacto, según denuncian, podría ser directo sobre el sistema de salud, con tratamientos más costosos y mayores dificultades para obras sociales y prepagas. Además, alertan que estas políticas beneficiarían principalmente a grandes compañías internacionales, profundizando la dependencia y el encarecimiento de insumos clave.
Las críticas también apuntan a una supuesta falta de defensa de los intereses nacionales, en un contexto donde el acceso a medicamentos se vuelve cada vez más sensible para amplios sectores de la población.
El Gobierno nacional derogó la regulación vigente desde 2012 y avanzó en una flexibilización del régimen de patentes farmacéuticas, otorgando mayor margen al Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) para evaluar solicitudes. Desde el oficialismo sostienen que la medida busca agilizar la innovación y alinear el sistema argentino con estándares internacionales, facilitando el desarrollo de nuevos medicamentos.
Sin embargo, la decisión multiplica los cuestionamientos por su posible impacto en el sistema de salud, ya que, según advierten, se podría favorecer la concentración del mercado, reducir la competencia y encarecer los tratamientos. En ese marco, crece la preocupación por el efecto en obras sociales, prepagas y en el acceso general a los medicamentos.


