Sectores cercanos al republicano proponen revisar la histórica alianza con el Reino Unido en medio de un nuevo escenario geopolítico y militar.
REDACCIÓN NEWSWEEK | El histórico posicionamiento de Estados Unidos respecto a las Islas Malvinas podría comenzar a ser objeto de revisión en medio de un contexto internacional en transformación. En las últimas horas, surgieron voces dentro del entorno republicano que impulsan a Donald Trump a modificar la tradicional neutralidad estadounidense y avanzar hacia un respaldo a la Argentina.
Uno de los planteos más resonantes provino de Marc Zell, dirigente del Partido Republicano en Israel, quien instó públicamente al exmandatario a reconsiderar su política hacia el conflicto de soberanía. Su argumento se basa en que Argentina estaría fortaleciendo su vínculo con Washington, incluso mediante cooperación militar en escenarios sensibles como Medio Oriente.
En ese contexto, el cuestionamiento apunta también al Reino Unido, aliado histórico de Estados Unidos, cuya reticencia a involucrarse en determinadas acciones internacionales fue señalada como un factor que podría abrir una ventana de oportunidad para reconfigurar alianzas estratégicas.
El trasfondo de esta discusión remite a un cambio más amplio en la geopolítica global, donde las alianzas tradicionales comienzan a tensionarse y aparecen nuevas configuraciones de poder. En ese escenario, el reclamo argentino por Malvinas vuelve a ganar visibilidad internacional, impulsado por la combinación de factores diplomáticos, militares y políticos.
Aunque por ahora no existe una definición oficial de Trump ni de su eventual administración sobre este tema, el solo hecho de que el debate haya emergido dentro de su entorno marca un giro potencialmente significativo respecto de décadas de política exterior estadounidense.

