Legisladores bonaerenses impulsan un régimen propio de inversiones con beneficios impositivos y críticas a la decisión del gobernador de no adherir al esquema nacional.
En medio del debate por el desarrollo productivo en la provincia de Buenos Aires, senadores bonaerenses encabezados por Carlos Kikuchi avanzaron con una propuesta alternativa al esquema impulsado por el gobernador Axel Kicillof, en una discusión que expone diferencias de fondo sobre cómo atraer inversiones y promover el crecimiento económico.
La iniciativa, denominada Régimen de Inversiones Bonaerense (RINBO), busca establecer un sistema de incentivos fiscales para proyectos productivos, con el objetivo de competir y complementar el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) nacional.
Entre sus principales ejes, el proyecto plantea exenciones impositivas significativas —incluso del 100% en tributos provinciales durante los primeros años—, además de beneficios financieros y herramientas administrativas para facilitar la radicación de inversiones.
Desde este sector legislativo remarcan que la provincia debe contar con un régimen propio que incentive el desarrollo productivo y la generación de empleo, aunque al mismo tiempo sostienen que no debería descartarse la adhesión al RIGI nacional, marcando así una diferencia con la postura del Ejecutivo bonaerense.
El debate se inscribe en una discusión más amplia sobre el modelo económico provincial. Mientras el gobierno de Kicillof impulsó su propio esquema de fomento —que finalmente fue convertido en ley con apoyos fragmentados—, sectores de la oposición cuestionan la falta de alineamiento con el régimen nacional y reclaman mayores incentivos para atraer capitales.
En ese contexto, la aparición del RINBO reconfigura el escenario legislativo y pone en evidencia las tensiones políticas dentro de la propia oposición y entre los distintos bloques sobre el rumbo económico de la provincia.
Así, el debate por los regímenes de inversión se consolida como uno de los ejes centrales de la agenda bonaerense, donde se enfrentan distintas estrategias para impulsar el desarrollo: desde modelos con fuerte intervención estatal hasta esquemas más abiertos al capital privado y con mayores beneficios fiscales.

