Villarruel tomó distancia de la vigilia por Malvinas y denunció una “foto política”

La vicepresidenta cuestionó la utilización partidaria de la causa Malvinas, rechazó participar del acto en Tierra del Fuego y volvió a marcar diferencias en medio de la tensión política que rodea al oficialismo.
La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a enviar una fuerte señal política al cuestionar el uso de la causa Malvinas con fines partidarios y explicar su ausencia en la vigilia realizada en Tierra del Fuego. “No me voy a prestar a una foto manipulada”, afirmó, en una declaración que rápidamente repercutió en el escenario político nacional.
Sus palabras apuntaron directamente a la utilización electoral de una fecha de alta sensibilidad histórica y simbólica. Villarruel sostuvo que la cuestión Malvinas debe permanecer al margen de las disputas políticas y reivindicó el rol de los excombatientes, al tiempo que advirtió sobre intentos de convertir la conmemoración en una escena de posicionamiento partidario.
La ausencia de la titular del Senado en la vigilia fue interpretada como un gesto de diferenciación frente al acto que reunió a gobernadores patagónicos, referentes del peronismo y dirigentes opositores, en una imagen que buscó proyectar volumen político alrededor del reclamo soberano.
En su mensaje, Villarruel insistió en que Malvinas representa una causa nacional que trasciende gobiernos y partidos, y que no debe ser utilizada para “armar una postal política”. La declaración también fue leída como una nueva señal de autonomía dentro del oficialismo, en un contexto donde persisten especulaciones sobre la dinámica entre la vicepresidenta y la Casa Rosada.
La intervención de Villarruel volvió a colocar en primer plano la discusión sobre el uso político de los símbolos nacionales y dejó abierta una nueva lectura sobre los movimientos internos dentro del esquema de poder libertario.



