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Polémica por las licencias profesionales

La oposición bonaerense denunció que el nuevo sistema puede elevar el costo del trámite de $22.000 a cerca de $300.000. La Provincia defendió las modificaciones y aseguró que buscan reforzar los controles sobre quienes transportan pasajeros y cargas.

El nuevo sistema para tramitar las licencias de conducir profesionales quedó en el centro de una controversia en la provincia de Buenos Aires. Dirigentes opositores denunciaron que el procedimiento encarece significativamente la obtención del registro y obliga a los trabajadores a realizar evaluaciones fuera de los centros municipales.

Las críticas fueron encabezadas por el intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, y el diputado bonaerense Manuel Passaglia, quienes afirmaron que el costo podría pasar de aproximadamente $22.000 a $300.000, lo que representaría un incremento superior al 1.200%.

La medida alcanza principalmente a las categorías C, D y E, correspondientes a conductores de vehículos de carga, transporte de pasajeros y maquinaria especial.

Qué cambió en el trámite

El nuevo esquema comenzó a regir el 6 de julio y distingue entre las licencias para actividades realizadas exclusivamente dentro de la provincia y aquellas destinadas al transporte interjurisdiccional, nacional o internacional.

Quienes trabajen únicamente dentro del territorio bonaerense continuarán bajo el régimen provincial. En cambio, los conductores que transporten cargas o pasajeros entre provincias o hacia otros países deberán cumplir con requisitos específicos para obtener la licencia profesional interjurisdiccional.

En esos casos, los aspirantes tendrán que realizar previamente los exámenes psicofísicos, las capacitaciones y las evaluaciones teóricas y prácticas en prestadores externos registrados y habilitados por la Agencia Nacional de Seguridad Vial.

Una vez cumplidas esas instancias, deberán finalizar el trámite presencialmente en el Centro Emisor de Licencias de su municipio.

Críticas por los costos y traslados

Los hermanos Passaglia cuestionaron que las evaluaciones ya no puedan completarse íntegramente en las dependencias municipales.

Según denunciaron, los conductores deberán trasladarse hasta las sedes de los prestadores habilitados, con el consiguiente aumento de los gastos, las distancias y los tiempos necesarios para obtener o renovar el registro.

Entre los sectores alcanzados se encuentran camioneros, colectiveros, taxistas, remiseros, conductores de ambulancias, choferes de aplicaciones y operarios de maquinaria especial.

Los dirigentes también afirmaron que parte de las sedes habilitadas estaría vinculada con el Sindicato de Camioneros y cuestionaron una posible concentración de las evaluaciones y capacitaciones.

“El carnet profesional no es un trámite más, es la herramienta de trabajo de miles de bonaerenses”, señalaron al reclamar que se revise la implementación.

La respuesta de la Provincia

El Ministerio de Transporte bonaerense, conducido por Martín Marinucci, defendió el sistema y sostuvo que el objetivo es elevar los estándares de seguridad vial.

Desde la cartera explicaron que la modificación surge de un convenio de delegación de facultades entre la Provincia y la Agencia Nacional de Seguridad Vial.

Según la versión oficial, las nuevas exigencias permitirán contar con evaluaciones más rigurosas, transparentes y trazables para quienes tienen la responsabilidad de transportar personas y mercaderías.

La Provincia remarcó que las licencias seguirán iniciándose y finalizándose en los centros municipales, que las vigencias actuales se mantendrán y que los prestadores externos solamente intervendrán en los exámenes y capacitaciones correspondientes a la modalidad interjurisdiccional.

El fin de la LINTI

El cambio se vincula con la eliminación de la Licencia Nacional de Transporte Interjurisdiccional, conocida como LINTI.

A partir del nuevo esquema, los conductores profesionales podrán contar con una única Licencia Nacional de Conducir de las categorías C, D o E, en lugar de tener que tramitar una habilitación adicional.

La reforma también extendió la vigencia de las licencias profesionales nacionales. Para los conductores de entre 21 y 65 años, el plazo puede llegar a cinco años; para los mayores de 65 será de dos años y para los mayores de 70, de uno.

Sin embargo, las exigencias de capacitación aumentaron. Tanto quienes obtengan la licencia por primera vez como quienes deban renovarla tendrán que completar cursos de al menos 20 horas, además de las evaluaciones psicofísicas correspondientes.

Tarifas sin regulación estatal

Uno de los puntos que alimenta la controversia es que el Estado nacional dejó de fijar las tarifas cobradas por los prestadores encargados de realizar los cursos y estudios médicos.

El valor queda así sujeto a cada institución habilitada, una situación que, según los críticos, puede generar diferencias importantes entre localidades y limitar las opciones disponibles para los trabajadores.

Mientras la Provincia presenta el sistema como una herramienta para mejorar la seguridad vial, la oposición reclama revisar los costos, ampliar la cantidad de prestadores y garantizar que el acceso a la licencia no se transforme en una barrera para quienes dependen del registro para trabajar.

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