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Argentina tiene la segunda inflación más alta de América Latina

Pese a la desaceleración de precios registrada durante el gobierno de Javier Milei, el país continúa entre los más inflacionarios de la región. En septiembre, el índice alcanzó el 1,9% y acumuló un 23,6% en los primeros nueve meses de 2026, casi seis veces más que Brasil, Chile, Bolivia y Uruguay. Solo Venezuela presentó registros superiores.

La Argentina volvió a ocupar el segundo lugar entre los países con mayor inflación de América Latina durante septiembre de 2026. Según los datos oficiales de 15 economías de la región, el país registró un incremento mensual de precios del 1,9%, únicamente superado por Venezuela, donde la suba alcanzó el 8,4%.

El resultado informado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) representó una aceleración frente al 1,7% de agosto y dejó la inflación interanual en 33,4%.

Aunque la evolución de los precios se encuentra muy por debajo de los niveles registrados al comienzo de la gestión de Javier Milei, la comparación internacional muestra que la economía argentina todavía mantiene una distancia considerable respecto de sus principales socios comerciales.

La inflación argentina supera ampliamente a sus vecinos

Los datos de septiembre reflejan diferencias significativas entre Argentina y el resto de los países de la región.

Mientras los precios argentinos aumentaron un 1,9%, Brasil registró una inflación mensual del 0,82%, Bolivia del 0,85%, Uruguay del 0,54%, Chile del 0,40% y Paraguay de apenas el 0,10%.

En consecuencia, la inflación argentina más que duplicó la de Brasil y Bolivia, superó en casi cinco veces la de Chile y fue 19 veces superior a la paraguaya.

La diferencia también se observa al comparar los resultados acumulados durante los primeros nueve meses del año.

País Inflación acumulada enero-septiembre 2026
Argentina 23,60%
Uruguay 4,21%
Chile 4,00%
Brasil 3,95%
Bolivia 3,88%
Paraguay 1,90%

Estos indicadores muestran que, mientras los países vecinos mantienen aumentos acumulados cercanos al 4%, Argentina continúa registrando variaciones sustancialmente superiores.

Segunda también en inflación interanual

La diferencia regional resulta todavía más evidente al considerar la inflación de los últimos doce meses.

En septiembre, Argentina acumuló una suba interanual del 33,4%, frente al 5,7% de Bolivia, 4,68% de Uruguay, 4,58% de Brasil y 4,1% de Chile.

Paraguay registró apenas un 1,7%, lo que significa que la inflación argentina fue casi veinte veces superior a la de ese país.

Venezuela continúa siendo el caso más extremo de la región, con una inflación interanual cercana al 466%.

El comportamiento de los precios argentinos demuestra que, pese a la reducción conseguida desde los niveles superiores al 200% anual registrados en 2023, el proceso de estabilización todavía no logró equiparar al país con las principales economías latinoamericanas.

El impacto sobre salarios, jubilaciones y consumo

La persistencia de aumentos de precios superiores a los de los países vecinos tiene consecuencias sobre el poder adquisitivo de la población y los costos de producción de las empresas.

Aunque una inflación mensual inferior al 2% representa una desaceleración respecto de períodos anteriores, los incrementos continúan acumulándose y afectan especialmente a los hogares cuyos ingresos evolucionan por debajo de los precios.

El problema adquiere mayor importancia cuando los aumentos se concentran en alimentos, transporte, servicios públicos, alquileres y prestaciones de salud.

En septiembre, los precios regulados registraron una suba del 2,3%, mientras que los productos estacionales aumentaron un 2,9%. La inflación núcleo, que excluye estos componentes, fue del 1,7%.

Para las familias, la evolución del costo de vida se combina con las dificultades para recuperar ingresos reales y sostener los niveles de consumo.

El desafío de acercarse a la inflación regional

El Gobierno nacional mantiene como uno de sus principales objetivos la reducción sostenida de la inflación, a través de una política económica centrada en el equilibrio fiscal y el control monetario.

Sin embargo, los resultados de septiembre indican que todavía existe una brecha importante entre Argentina y el resto de América Latina.

Las estimaciones del mercado recogidas por el Banco Central proyectan que 2026 podría finalizar con una inflación cercana al 30%, considerablemente inferior a la de años anteriores, pero todavía elevada frente a los registros de los países vecinos.

El desafío no consiste únicamente en reducir el porcentaje mensual, sino también en conseguir que la estabilidad de precios se traduzca en una recuperación sostenida de los salarios, las jubilaciones, el consumo y la actividad productiva.

Mientras la mayor parte de América Latina registra niveles de inflación anual de un solo dígito, Argentina continúa con aumentos superiores al 30%, una diferencia que evidencia las dificultades pendientes para alcanzar una estabilidad comparable con la de sus vecinos.

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