Milei aumenta los subsidios para frenar otra suba del colectivo

El Gobierno de Javier Milei oficializó un incremento de los subsidios destinados a las empresas de colectivos de jurisdicción nacional que operan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con el objetivo de mantener congelado el precio del boleto y garantizar la continuidad del servicio.
La decisión fue formalizada mediante la Resolución 80/2026 de la Secretaría de Transporte, publicada este lunes 2 de noviembre en el Boletín Oficial.
La medida alcanza a 104 líneas de colectivos nacionales y establece compensaciones superiores a los $101.000 millones mensuales entre octubre de 2026 y enero de 2027.
Además, el Estado autorizó el pago de $38.840 millones correspondientes a diferencias de recaudación acumuladas entre junio y septiembre.
El boleto aumentó más del 1.300%
La decisión representa un cambio en la forma de afrontar los incrementos de costos del transporte, después de una política inicial caracterizada por fuertes aumentos tarifarios y reducción de subsidios.
Según los datos difundidos por el Ministerio de Economía, el boleto mínimo pasó de $52,96 en diciembre de 2023 a los actuales $742,81, un incremento acumulado del 1.303%.
El Gobierno reconoce ahora que continuar trasladando los aumentos de costos a los pasajeros podría afectar la demanda del servicio y agravar las dificultades financieras de las empresas.
En ese contexto, decidió ampliar las transferencias estatales para evitar nuevas subas, luego de que las cámaras empresarias advirtieran sobre posibles reducciones de frecuencias, particularmente durante la noche.
El Estado cubrirá hasta dos tercios del costo del pasaje
Los cálculos oficiales muestran que el costo promedio del transporte continúa aumentando, aunque el precio que paga el usuario permanecerá sin modificaciones en las líneas nacionales.
Para octubre de 2026, el costo técnico promedio estimado es de $1.901,08 por pasajero, mientras que para enero de 2027 ascendería a $2.221,53.
Si se compara ese costo promedio con el boleto mínimo de $742,81, la diferencia representa una cobertura estatal equivalente al 60,9% en octubre y al 66,6% en enero.
Sin embargo, las estimaciones empresariales son superiores. La Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor calcula un costo de $2.588,53 por pasajero, incluyendo IVA.
Estas diferencias reflejan la discusión pendiente sobre el costo real del sistema y la metodología utilizada para determinar los subsidios.
Más de $400.000 millones en cuatro meses
Las compensaciones previstas por el Gobierno nacional son:
- Octubre de 2026: $101.728 millones.
- Noviembre de 2026: $101.549 millones.
- Diciembre de 2026: $101.753 millones.
- Enero de 2027: $103.725 millones.
En total, representan aproximadamente $408.756 millones en cuatro meses, a los que se suman los $38.840 millones por diferencias correspondientes a períodos anteriores.
Los recursos procederán del Sistema Integrado de Transporte Automotor, financiado parcialmente por impuestos a los combustibles, y de partidas del Presupuesto nacional.
Tarifas diferentes dentro del mismo AMBA
El congelamiento no alcanza a todos los colectivos que circulan por el área metropolitana.
Mientras las líneas nacionales mantienen su boleto mínimo en $742,81, los servicios bajo jurisdicción de la Ciudad de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires continúan sujetos a sus respectivos mecanismos de actualización.
Para noviembre, el boleto mínimo porteño se ubica alrededor de $956, mientras que el de las líneas provinciales alcanza aproximadamente $1.263.
La diferencia genera situaciones en las que usuarios que realizan recorridos similares pagan tarifas considerablemente distintas según la jurisdicción de la línea utilizada.
El desafío de sostener el transporte público
La actualización de subsidios pone nuevamente en discusión el papel del Estado en el financiamiento de los servicios públicos esenciales.
El transporte colectivo constituye una herramienta fundamental para garantizar el acceso al trabajo, la educación y los servicios de salud, especialmente para los sectores de menores ingresos.
Después de los fuertes incrementos aplicados desde diciembre de 2023, el Gobierno optó por ampliar las compensaciones estatales para contener el precio del boleto.
La decisión abre un interrogante sobre la sostenibilidad del esquema tarifario y la posibilidad de mantener los servicios sin trasladar nuevos costos a los pasajeros.



