Crece la tensión en el Gobierno tras las declaraciones de Bullrich

La senadora reclamó mayor transparencia sobre el patrimonio del vocero presidencial y luego dejó abierta su intención de competir en la Ciudad de Buenos Aires. En el oficialismo hubo apoyos reservados y también cuestionamientos internos.
La senadora Patricia Bullrich volvió a quedar en el centro de la escena política luego de señalar que Manuel Adorni debería mostrar sus declaraciones juradas, en medio de cuestionamientos públicos sobre la situación patrimonial de funcionarios nacionales.
Sus declaraciones generaron repercusiones dentro del gobierno de Javier Milei. Según trascendió, el planteo de Bullrich tuvo apoyos reservados dentro del oficialismo, donde algunos dirigentes consideran necesario reforzar señales de transparencia frente al desgaste político y las críticas opositoras.
Sin embargo, otros sectores libertarios interpretaron sus dichos como una exposición innecesaria de tensiones internas alrededor de uno de los funcionarios más visibles de la Casa Rosada.
La situación tomó aún más temperatura luego de que Bullrich afirmara que quiere “representar a los porteños”, frase que fue interpretada como un posicionamiento electoral de cara a una futura disputa política en la Ciudad de Buenos Aires.
El doble movimiento de Bullrich —referirse a las declaraciones juradas de Adorni y proyectarse electoralmente en CABA— profundizó las diferencias internas dentro de La Libertad Avanza y volvió a encender debates sobre el armado político del oficialismo.
En ese contexto, en Balcarce 50 anticipan una reunión de Gabinete atravesada por posiciones divididas respecto de la estrategia política y comunicacional del Gobierno, además del impacto que estas tensiones podrían tener sobre la relación con sectores aliados y el futuro escenario electoral.



