La reforma de la Ley de Glaciares abre una nueva disputa entre La Rioja y Catamarca por los recursos mineros

La modificación aprobada en el Congreso, que delega en las provincias la protección de glaciares y zonas periglaciares, podría profundizar tensiones territoriales y políticas entre La Rioja y Catamarca por proyectos mineros en áreas limítrofes de la cordillera.
La reciente reforma de la Ley de Glaciares volvió a encender alarmas en el norte argentino y podría derivar en un conflicto interprovincial entre La Rioja y Catamarca, dos distritos atravesados por proyectos mineros estratégicos en la cordillera. La principal controversia surge porque la nueva norma deja en manos de cada provincia la determinación de qué áreas glaciares o periglaciares conservar y cuáles habilitar para actividades extractivas.
El punto más sensible está en las zonas de alta montaña que comparten ambos territorios, donde la delimitación de cuencas hídricas y ambientes periglaciares no siempre coincide con los límites políticos. Esto podría generar superposición de competencias sobre el uso del agua, la evaluación ambiental y la autorización de emprendimientos vinculados al cobre, el oro y otros minerales estratégicos.
En ese marco, sectores políticos y ambientales advierten que la reforma podría abrir una disputa institucional sobre quién tiene la potestad de decidir en áreas donde el impacto hídrico alcanza a más de una provincia. Durante el debate parlamentario, incluso se planteó este interrogante: “puede haber más de una provincia implicada”, lo que anticipa posibles conflictos judiciales y administrativos.
La Rioja, que ya manifestó objeciones al esquema impulsado por el oficialismo, cuestiona especialmente el desplazamiento del Inventario Nacional de Glaciares y del rol técnico del IANIGLA, mientras que desde Catamarca el gobernador Raúl Jalil defendió la reforma al sostener que fortalece el federalismo y otorga mayor margen de decisión a las provincias sobre sus recursos naturales.
El trasfondo de la disputa es económico y estratégico. Tanto La Rioja como Catamarca buscan posicionarse en el mapa minero nacional, especialmente frente al auge del cobre y el litio. Sin embargo, la posible afectación de nacientes, glaciares de escombro y reservas hídricas compartidas podría judicializar la discusión y derivar en reclamos cruzados entre ambas jurisdicciones.



