Milei activa su reelección

La Libertad Avanza comenzó a diseñar la estrategia electoral para 2027. El plan incluye acuerdos con gobernadores, posibles cambios en las reglas electorales y la búsqueda de un candidato a vicepresidente alineado con la Casa Rosada.
El Gobierno comenzó a dar los primeros pasos para impulsar la reelección de Javier Milei en 2027, aunque dentro de la administración libertaria existen diferencias sobre el momento adecuado para instalar la discusión electoral.
La conducción de La Libertad Avanza, encabezada por Karina Milei y ejecutada territorialmente por Eduardo “Lule” Menem y Martín Menem, se prepara para intensificar las conversaciones políticas una vez concluido el Mundial de fútbol.
El objetivo será consolidar la estructura nacional del partido, ampliar los acuerdos con gobernadores y fuerzas provinciales y definir las reglas con las que el oficialismo buscará otro mandato presidencial.
Diferencias dentro del Gobierno
La discusión abrió posiciones contrapuestas en la Casa Rosada. Un sector sostiene que todavía es demasiado temprano para colocar la reelección en el centro de la agenda y advierte que la prioridad debe continuar siendo la gestión económica y la implementación de las reformas pendientes.
Otros funcionarios consideran inevitable comenzar a planificar la campaña debido a las negociaciones por una reforma electoral y a la necesidad de brindar previsibilidad política a los mercados.
Desde el entorno presidencial insisten en que el objetivo central no es garantizar la continuidad personal de Milei, sino profundizar el programa de transformación económica. Sin embargo, reconocen que un segundo mandato permitiría sostener las reformas e impedir que sean revertidas por una futura administración.
El Presidente sostiene que su principal adversario electoral será su propia gestión. La estrategia consistiría en presentarse ante la sociedad con los resultados económicos, institucionales y administrativos obtenidos durante los cuatro años de gobierno.
Acuerdos con gobernadores
A diferencia de la estrategia aplicada en las elecciones legislativas de 2025, el oficialismo evalúa ampliar los entendimientos con gobernadores y partidos provinciales.
La Casa Rosada considera que una elección presidencial exige una construcción política más amplia y acuerdos territoriales que fortalezcan la candidatura de Milei en las provincias donde La Libertad Avanza todavía no cuenta con una estructura consolidada.
El acercamiento incluiría a mandatarios que acompañen las reformas económicas y legislativas impulsadas por el Poder Ejecutivo. Las negociaciones podrían contemplar acuerdos sobre candidaturas al Congreso, recursos provinciales y proyectos de infraestructura.
Este cambio también representa un acercamiento parcial entre los sectores de Karina Milei y Santiago Caputo. El asesor presidencial había planteado la necesidad de construir alianzas más amplias, mientras que el armado partidario había privilegiado hasta ahora el crecimiento de La Libertad Avanza con sello propio.
El futuro de las PASO
Otro componente de la estrategia es la modificación del sistema electoral. El Gobierno buscará reunir los votos necesarios para eliminar o volver a suspender las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias.
La conducción libertaria considera que las PASO representan un gasto innecesario y que los partidos deben resolver internamente la selección de sus candidatos. La oposición advierte que su eliminación podría reducir la competencia y beneficiar a las fuerzas con conducciones más centralizadas.
Además, el oficialismo analiza implementar un mecanismo similar al de las listas colectoras, aunque con otra denominación. El sistema permitiría que candidatos provinciales o fuerzas aliadas adhieran sus boletas legislativas a la candidatura presidencial de Milei.
La propuesta genera resistencias incluso dentro del oficialismo. Entre quienes expresaron reparos se encuentra Patricia Bullrich, que cuestionó la posibilidad de habilitar varias listas asociadas a una misma candidatura nacional.
La búsqueda de otro vicepresidente
La relación quebrada entre Milei y Victoria Villarruel también condiciona el diseño electoral. En el Gobierno consideran indispensable que el próximo candidato a vicepresidente mantenga una coordinación absoluta con el Poder Ejecutivo.
La experiencia con Villarruel, quien tomó distancia de distintas decisiones oficiales y protagonizó enfrentamientos con funcionarios y legisladores libertarios, llevó a la Casa Rosada a buscar una figura que garantice disciplina política y control del Senado.
En ese escenario comenzó a circular el nombre de Patricia Bullrich como posible compañera de fórmula de Milei. La dirigente conserva un alto nivel de conocimiento público, cuenta con experiencia electoral y podría ampliar la base política del oficialismo.
Sin embargo, su eventual candidatura dependerá de la relación que mantenga con Karina Milei y de su desempeño al frente del oficialismo en la Cámara alta. Dentro del Gobierno también existen cuestionamientos hacia algunas posiciones independientes de Bullrich.
La oposición dividida
La estrategia libertaria apuesta además a que el peronismo y las fuerzas de centro lleguen fragmentados a las elecciones presidenciales.
En el oficialismo consideran que la falta de una conducción opositora unificada podría favorecer la polarización entre Milei y el candidato peronista con mayores posibilidades, reduciendo el espacio para una tercera alternativa competitiva.
La definición del sistema electoral, los acuerdos con los gobernadores y la eventual eliminación de las PASO tendrán una incidencia directa sobre ese escenario.
Aunque todavía no existen candidaturas formalizadas ni un cronograma definitivo, la discusión ya comenzó dentro del Gobierno. La Casa Rosada deberá combinar la gestión cotidiana, las reformas pendientes y la construcción del dispositivo electoral con el que Milei intentará permanecer otros cuatro años en el poder.



