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Corrientes: el Paraná avanza y ya hay evacuados

La localidad de Itatí declaró la emergencia hídrica ante la crecida del río Paraná, mientras que Isla Apipé registra 57 personas evacuadas. Las autoridades advierten que decenas de familias podrían verse afectadas por el avance del agua y mantienen operativos de asistencia y prevención en distintas localidades correntinas.

La crecida del río Paraná mantiene en alerta a varias localidades de Corrientes, donde el avance del agua comenzó a afectar viviendas, caminos y sectores costeros. En Itatí, el intendente Francisco Romero declaró la emergencia hídrica mediante una resolución municipal firmada el 13 de octubre, con el objetivo de acelerar las tareas de prevención, asistencia y evacuación de las familias ribereñas.

La medida se adoptó después de que el río registrara un incremento sostenido de su altura. Según los datos de Prefectura Naval, durante la mañana del miércoles 14 de octubre el Paraná alcanzó los 6,28 metros en Itatí, con una tendencia creciente.

El jefe comunal informó posteriormente que el nivel había llegado a los 6,37 metros y confirmó que comenzaron las primeras evacuaciones preventivas.

La situación también afecta a Isla Apipé y Empedrado, donde las autoridades locales desplegaron operativos de emergencia ante el riesgo de nuevas inundaciones.

Itatí: entre 30 y 50 familias podrían resultar afectadas

El intendente Francisco Romero explicó que la emergencia hídrica permitirá reforzar la coordinación entre las distintas áreas municipales y organismos provinciales para asistir a los vecinos que viven cerca del río.

Durante las primeras horas de la emergencia, tres familias comenzaron a abandonar sus viviendas por sus propios medios, con acompañamiento de personal municipal.

Romero estimó que entre 30 y 50 familias podrían resultar afectadas durante los próximos días, aunque advirtió que la cantidad dependerá de la evolución del nivel del agua.

Uno de los puntos más comprometidos es el barrio 1, donde una altura del río de 7,20 metros podría provocar el aislamiento de un sector, el anegamiento de calles y dificultades para mantener los servicios.

El agua también avanzó sobre las zonas más bajas de la costanera, lo que obligó a restringir el tránsito vehicular por razones de seguridad.

El municipio habilitó centros de evacuación y trabaja en conjunto con Defensa Civil y áreas de Desarrollo Social para organizar la asistencia.

Isla Apipé: 57 evacuados y riesgo de nuevas inundaciones

La situación también es preocupante en Isla Apipé, donde 57 personas debieron abandonar sus hogares por el avance del Paraná.

El intendente Gustavo Rolando Figueredo informó que las evacuaciones se realizaron en sectores rurales y en la localidad de San Antonio, mientras que otras seis o siete familias podrían necesitar asistencia para trasladarse.

Las autoridades estiman que, si el río alcanza los cinco metros en la zona, aproximadamente el 45% de la superficie de la isla podría quedar inundada.

Debido a las características geográficas del lugar, los traslados de emergencia deben realizarse por agua, mediante embarcaciones rápidas y con intervención de equipos sanitarios, bomberos, policías y guardaparques.

El municipio recibió colchones, frazadas y alimentos enviados por el Gobierno provincial para asistir a las personas evacuadas.

Sin embargo, Figueredo reclamó mayores obras de protección costera y cuestionó la falta de asistencia de la Entidad Binacional Yacyretá, al considerar que determinadas intervenciones de infraestructura podrían contribuir a reducir los efectos de la erosión.

Empedrado también declaró la emergencia hídrica

La localidad de Empedrado fue otra de las primeras en disponer medidas extraordinarias ante el aumento del caudal del Paraná.

Según los relevamientos municipales difundidos durante la semana, alrededor de 200 personas resultaron afectadas por el avance del agua.

La situación obligó a reforzar los controles en áreas ribereñas y mantener la vigilancia sobre las viviendas ubicadas en sectores vulnerables.

Las autoridades provinciales siguen de cerca la evolución de los niveles del río, especialmente en las localidades donde las crecidas suelen provocar inundaciones de calles, daños materiales y desplazamientos temporales de familias.

El Niño y la preocupación por las próximas semanas

El aumento del caudal del Paraná se produce en un contexto de intensas precipitaciones en sectores de la cuenca y mayores aportes de agua desde la región superior del sistema fluvial.

La situación coincide con las advertencias sobre posibles efectos del fenómeno climático El Niño, que puede favorecer precipitaciones superiores a los valores habituales en distintas regiones del noreste argentino y países vecinos.

No obstante, la relación directa entre este episodio de crecida y El Niño requiere análisis meteorológicos e hidrológicos específicos.

El incremento de los caudales que llegan al complejo hidroeléctrico Yacyretá también forma parte de las variables que monitorean las autoridades para anticipar el comportamiento del río aguas abajo.

Los pronósticos difundidos para Isla Apipé indicaban que el nivel podría mantenerse elevado hasta el viernes o sábado, antes de comenzar un descenso gradual, aunque esa evolución dependerá de las condiciones hidrológicas.

Refuerzan la prevención y asistencia a las familias

Frente al avance del agua, los municipios afectados mantienen activos sus comités de crisis y solicitan a la población prestar atención a las comunicaciones oficiales.

Las tareas incluyen relevamientos de viviendas, identificación de familias en riesgo, preparación de centros de alojamiento temporario y coordinación de los recursos necesarios para realizar evacuaciones.

También se busca proteger animales y pertenencias de los vecinos que deben abandonar preventivamente sus hogares.

La emergencia hídrica vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de numerosas comunidades ribereñas de Corrientes frente a las variaciones del Paraná y la importancia de contar con infraestructura de protección, sistemas de alerta temprana y planes de contingencia.

Mientras continúa el seguimiento de los niveles del río, las autoridades mantienen los operativos de asistencia y prevención ante la posibilidad de que nuevas familias deban abandonar sus viviendas.

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