Ley de Glaciares: el oficialismo acelera un dictamen exprés y apunta a sancionarla esta semana

La Libertad Avanza busca firmar dictamen este martes en Diputados para llevar la reforma al recinto entre miércoles y jueves. El proyecto, impulsado por gobernadores mineros, redefine las zonas protegidas y habilita actividades en áreas periglaciares.
El oficialismo pisó el acelerador en la Cámara de Diputados y prepara una definición exprés sobre la reforma de la Ley de Glaciares, con la intención de convertirla en ley entre el miércoles y el jueves de esta semana.
La estrategia parlamentaria prevé para este martes un plenario de las comisiones de Recursos Naturales y Asuntos Constitucionales, donde primero se escuchará a invitados —entre ellos gobernadores de provincias mineras— y luego se avanzará con la firma del dictamen. El objetivo de La Libertad Avanza es llegar con el texto listo a la sesión del miércoles 8 de abril.
El proyecto ya cuenta con media sanción del Senado, donde fue aprobado el 26 de febrero, y el oficialismo confía en reunir los 129 votos necesarios para abrir la sesión y asegurar la sanción definitiva en Diputados. Según el poroteo legislativo, al bloque libertario se sumarían diputados de Innovación Federal, Producción y Trabajo, Fuerzas del Cambio y Provincias Unidas.
En el centro del debate aparece la redefinición del ambiente periglacial, ya que la reforma propone flexibilizar el alcance de las zonas protegidas para permitir tareas de exploración y explotación minera en áreas que hoy están vedadas por la normativa vigente.
Otro de los cambios clave es la transferencia de mayores facultades a las provincias para determinar qué sectores deben quedar protegidos y cuáles podrán destinarse a actividades económicas, reduciendo la intervención de la autoridad nacional.
La iniciativa es impulsada por los gobernadores de la llamada Mesa del Cobre, entre ellos Raúl Jalil, Marcelo Orrego, Gustavo Sáenz y Alfredo Cornejo, quienes buscan potenciar inversiones millonarias vinculadas al RIGI y al desarrollo minero en el norte y Cuyo.
El avance exprés del proyecto volvió a generar cuestionamientos de organizaciones ambientalistas y bloques opositores, que advierten sobre el impacto sobre reservas estratégicas de agua y ecosistemas de alta montaña.



