
El piloto argentino con un monoplaza de Alpine en Palermo ante miles de fanáticos, en un evento histórico que devuelve el sonido de la F1 a la Ciudad.
El piloto argentino Franco Colapinto protagonizó una exhibición única en las calles de Buenos Aires al subirse a un monoplaza del equipo Alpine F1 Team, en un evento que convocó a miles de fanáticos en Palermo.
La jornada se desarrolló el 26 de abril, con un circuito urbano especialmente montado sobre las avenidas del Libertador y Sarmiento, donde el piloto realizó distintos recorridos frente al público en un trazado de aproximadamente dos kilómetros.
El show tuvo como protagonista un auto de Fórmula 1 histórico —basado en el modelo de 2012 con motor V8—, lo que permitió recrear la potencia y el sonido característico de la categoría en pleno corazón de la Ciudad.
El evento marcó un hito: fue la primera vez en más de una década que un F1 volvió a rodar en Buenos Aires, generando una fuerte expectativa entre los fanáticos y agotando rápidamente las entradas en los sectores habilitados.
La exhibición no solo tuvo impacto deportivo, sino también simbólico. Se inscribe en una estrategia más amplia para reposicionar a la Argentina dentro del calendario internacional del automovilismo y reavivar la posibilidad de un futuro regreso de la Fórmula 1 al país.
Con un clima de fiesta, ruido de motores y miles de celulares en alto, Colapinto vivió uno de los momentos más especiales de su carrera: manejar un Fórmula 1 en su propio país, frente a su gente.



