Dura advertencia del Papa contra los “tiranos”

Desde Camerún, en medio de una gira por África atravesada por llamados a la paz, León XIV lanzó una de sus definiciones más contundentes sobre la crisis global: cuestionó a los líderes que alimentan guerras y denunció el uso de la religión con fines políticos y militares.
En una de las declaraciones más fuertes de su pontificado, el papa León XIV denunció este jueves que el mundo está siendo devastado por “un puñado de tiranos”, al cuestionar a los líderes que promueven conflictos armados y destinan recursos millonarios a la guerra en detrimento de la educación, la salud y la reconstrucción social.
El mensaje fue pronunciado durante su visita a Bamenda, en la región anglófona del noroeste de Camerún, una de las zonas más castigadas por el conflicto interno que enfrenta desde hace casi una década a grupos separatistas con las fuerzas gubernamentales.
“El mundo está siendo devastado por un puñado de tiranos”.
La frase, de alto impacto político y diplomático, se produjo pocos días después de las tensiones que el Pontífice mantuvo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por sus reiterados llamados a frenar la escalada bélica internacional.
León XIV también apuntó contra quienes apelan al discurso religioso para justificar enfrentamientos y ambiciones de poder.
“¡Ay de aquellos que manipulan la religión y el nombre de Dios para su beneficio militar, económico y político!”
La definición fue respaldada por la arzobispa de Canterbury, Sarah Mullally, máxima autoridad espiritual de la Iglesia anglicana, quien expresó su apoyo al “valiente llamamiento por un reino de paz”.
El viaje papal se produce en un contexto de fuerte tensión humanitaria en Camerún, donde el conflicto entre la minoría anglófona y el gobierno central ya dejó miles de muertos y cientos de miles de desplazados. La presencia del Pontífice reactivó expectativas de mediación y de un eventual proceso de reconciliación en la región.
Además del mensaje dirigido a África, la intervención del Papa tuvo una lectura global: volvió a instalar una crítica directa al avance de los liderazgos autoritarios y a la utilización de la fe como instrumento de legitimación política.
Este nuevo pronunciamiento consolida a León XIV como una voz cada vez más incisiva en el escenario internacional, con un discurso centrado en la paz, la justicia social y la condena a la violencia organizada.



