El Senado modificó la reforma del Banco Central y el proyecto vuelve a Diputados

La Cámara alta aprobó la reforma de la Carta Orgánica del BCRA por 46 votos a favor y 22 en contra, pero introdujo cambios en el mecanismo para designar y remover autoridades. Como el texto fue modificado, deberá regresar a la Cámara de Diputados.
El Senado de la Nación aprobó este jueves la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), uno de los proyectos económicos impulsados por el Poder Ejecutivo, aunque introdujo modificaciones respecto del texto que había recibido media sanción de Diputados.
La votación en general terminó con 46 votos afirmativos y 22 negativos. Al haber sido modificado por la Cámara revisora, el proyecto deberá regresar ahora a Diputados para continuar con el trámite parlamentario.
Cambios en la designación y remoción de autoridades
Uno de los principales cambios incorporados por el Senado alcanzó al procedimiento para la designación y remoción de las autoridades del Banco Central.
El texto proveniente de Diputados contemplaba una mayoría agravada de dos tercios de ambas cámaras para determinados procedimientos vinculados con la remoción de autoridades. La modificación aprobada en el Senado elimina esa exigencia y establece la intervención de la Cámara alta mediante mayoría absoluta de sus integrantes.
Un criterio similar se aplicará para la aprobación de los candidatos al directorio que sean propuestos por el Poder Ejecutivo.
Un único objetivo para el Banco Central
La reforma establece como objetivo central del BCRA la preservación del valor de la moneda, modificando el esquema vigente desde la reforma de 2012.
La legislación actual contempla entre las finalidades del organismo promover, dentro de sus facultades, la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social.
El proyecto enviado por el Poder Ejecutivo redefine ese esquema y busca establecer un mandato prioritariamente concentrado en la estabilidad monetaria.
Restricciones al financiamiento del Tesoro
Otro de los puntos centrales es la limitación del financiamiento del Banco Central al sector público.
La propuesta prohíbe los adelantos transitorios al Tesoro Nacional y restringe la posibilidad de que el organismo monetario compre directamente títulos públicos en el mercado primario.
También impide que las ganancias contables o aquellas originadas por diferencias en el tipo de cambio sean transferidas directamente al Tesoro. Los resultados del Banco Central deberán ser destinados prioritariamente a compensar pérdidas acumuladas, recomponer su patrimonio o cancelar obligaciones.
El Gobierno sostiene que estas modificaciones buscan impedir que el Banco Central vuelva a ser utilizado como fuente de financiamiento monetario del déficit fiscal y fortalecer su independencia funcional y financiera. Esos objetivos ya habían sido planteados en los fundamentos del proyecto remitido al Congreso.
Reservas y Letras Intransferibles
La iniciativa también introduce modificaciones sobre la administración de las reservas internacionales y prevé la eliminación de instrumentos como las Letras Intransferibles, utilizadas en distintas etapas para cancelar obligaciones del Tesoro con el Banco Central.
Durante el debate, sectores opositores cuestionaron aspectos vinculados con las reservas. La senadora Florencia López, entre otros legisladores, señaló que mientras una disposición establece su inembargabilidad, otra modificación permitiría utilizar activos como garantía, una interpretación que fue cuestionada durante la discusión en el recinto.
El antecedente de Diputados
La iniciativa había recibido media sanción en la Cámara de Diputados el 27 de agosto, cuando obtuvo 144 votos afirmativos, 102 negativos y 9 abstenciones.
En aquella oportunidad, el oficialismo consiguió el acompañamiento de legisladores de distintos bloques para avanzar con una reforma que el Ejecutivo presentó como una herramienta destinada a fortalecer la autonomía institucional del Banco Central.
Ahora, debido a las modificaciones incorporadas por el Senado, la Cámara de Diputados deberá volver a tratar el proyecto y definir si acepta los cambios realizados por la Cámara alta o insiste con el texto que había aprobado originalmente, de acuerdo con el procedimiento establecido para los proyectos modificados por la cámara revisora.



