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EE.UU. expresó preocupación por la Ley Malvinas de Milei

El subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, reconoció que Washington sigue con atención el proyecto impulsado por el Gobierno argentino por sus posibles consecuencias sobre empresas norteamericanas. La declaración se produjo durante una reunión con el canciller Pablo Quirno, en la que también se anunciaron nuevos acuerdos de cooperación y financiamiento.

El Gobierno de Estados Unidos confirmó su preocupación por el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, conocido como Ley Malvinas, que impulsa la administración de Javier Milei. La iniciativa, cuyo tratamiento fue postergado en el Congreso, generó inquietud entre empresas estadounidenses por sus posibles consecuencias sobre sus actividades económicas.

La posición de Washington fue expresada este jueves 22 de octubre por el subsecretario de Estado Christopher Landau, durante una conferencia de prensa conjunta con el canciller Pablo Quirno en el Palacio San Martín.

El funcionario norteamericano reconoció que su gobierno sigue de cerca la iniciativa y los intereses de las compañías de su país, aunque aseguró que respeta las decisiones del Congreso argentino.

Washington defiende los intereses de sus empresas

Las declaraciones de Landau confirmaron las inquietudes que habían trascendido en los días previos sobre el proyecto vinculado con la cuestión Malvinas.

El funcionario explicó que Estados Unidos considera legítimo prestar atención a las consecuencias que una legislación extranjera puede tener sobre sus empresas, pero evitó pronunciarse directamente contra la iniciativa argentina.

La posición estadounidense introduce un punto de tensión dentro de la relación entre Javier Milei y Donald Trump, caracterizada por un fuerte acercamiento político, diplomático y económico.

El proyecto busca reforzar los mecanismos de defensa de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, en un contexto de controversias por las actividades económicas desarrolladas en los territorios bajo ocupación británica.

La preocupación de Washington está vinculada con los posibles efectos de la legislación sobre compañías estadounidenses que mantienen intereses comerciales en actividades relacionadas con el Atlántico Sur.

La iniciativa quedó postergada en el Congreso

El tratamiento de la Ley Malvinas fue postergado durante esta semana, mientras continuaban las negociaciones políticas sobre su contenido y sus eventuales consecuencias.

La controversia expone una diferencia entre dos objetivos de la política exterior argentina: fortalecer el reclamo de soberanía sobre los territorios del Atlántico Sur y profundizar la alianza estratégica con Estados Unidos.

Aunque Washington mantiene vínculos históricos con el Reino Unido, la administración de Milei convirtió su acercamiento con el gobierno de Trump en uno de los principales ejes de la política internacional argentina.

En ese escenario, las observaciones estadounidenses adquieren relevancia porque se producen en medio de negociaciones sobre inversiones, financiamiento y cooperación económica.

Nuevos compromisos de cooperación y seguridad

Más allá de las diferencias sobre Malvinas, Quirno y Landau anunciaron avances en distintas áreas de la relación bilateral.

Estados Unidos aprobó 13 millones de dólares para programas de lucha contra el narcotráfico, de los cuales 7,5 millones estarán destinados a proyectos en la Argentina.

También se anunció asistencia por hasta 10 millones de dólares para fortalecer las acciones contra la trata de menores y un aporte no reembolsable de 15 millones para desarrollar un centro de operaciones de ciberseguridad.

El proyecto tecnológico incluirá una evaluación de las condiciones de seguridad de la red troncal de Internet de ARSAT.

En materia económica, ambos gobiernos ratificaron su interés en desarrollar proyectos de infraestructura, energía y minería mediante instrumentos de financiamiento estadounidense por hasta 7.000 millones de dólares.

Avanzan las negociaciones para eliminar las visas

Durante el encuentro, Quirno confirmó que continúan las conversaciones para incorporar nuevamente a la Argentina al Programa de Exención de Visas de Estados Unidos.

El mecanismo permitiría a los argentinos viajar por turismo o negocios sin necesidad de tramitar una visa convencional, siempre que cumplan los requisitos establecidos por las autoridades estadounidenses.

Sin embargo, todavía no existe una fecha oficial para concretar esa incorporación.

El canciller también confirmó que ambos gobiernos preparan una visita del vicepresidente estadounidense, JD Vance, prevista para noviembre.

Polémica por la exclusión de una periodista

La conferencia de prensa estuvo atravesada por otro episodio de controversia.

Según denunció Clarín, el canciller Pablo Quirno impidió el ingreso de la periodista Natasha Niebieskikwiat a la actividad oficial desarrollada en el Palacio San Martín.

El medio cuestionó la decisión y la consideró una restricción al ejercicio de la actividad periodística y a la libertad de expresión.

La exclusión ocurrió durante una conferencia en la que se abordaron decisiones de política exterior y acuerdos de cooperación de interés público.

Una diferencia en medio del acercamiento con Trump

La reunión entre Quirno y Landau volvió a mostrar la profundidad de la relación política entre los gobiernos de Argentina y Estados Unidos, pero también dejó en evidencia que el alineamiento diplomático no elimina las diferencias de intereses.

Mientras la administración de Milei busca fortalecer su reclamo de soberanía sobre Malvinas, Washington manifestó su preocupación por las consecuencias que la legislación argentina podría tener sobre compañías estadounidenses.

La postergación del tratamiento parlamentario deja abierto el debate sobre el alcance definitivo del proyecto y sobre la manera en que el Gobierno nacional buscará compatibilizar su política hacia el Atlántico Sur con la alianza estratégica que mantiene con Estados Unidos.

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