El Gobierno busca blindar la “inocencia fiscal” para acelerar la salida de los dólares del colchón

La Casa Rosada enviará al Congreso una nueva versión del proyecto que busca otorgar mayores garantías a los ahorristas, reducir controles y facilitar el ingreso de divisas no declaradas al circuito formal. Especialistas anticipan un intenso debate sobre sus alcances.
El Gobierno nacional avanzará en los próximos días con el envío al Congreso de una versión renovada de la Ley de Inocencia Fiscal, una iniciativa destinada a profundizar el plan para incentivar que los llamados “dólares del colchón” ingresen al sistema financiero y se orienten al consumo, la inversión y la actividad productiva. La decisión fue confirmada por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien aseguró que la propuesta incorpora cambios sugeridos por profesionales tributarios y contadores.
La reforma apunta a reforzar la seguridad jurídica de quienes adhieran al régimen, uno de los principales reclamos detectados por el equipo económico. Según el Gobierno, muchos ahorristas mantienen reservas respecto de exteriorizar o utilizar fondos no declarados por temor a eventuales modificaciones normativas futuras o fiscalizaciones posteriores.
Entre las modificaciones que trascendieron se encuentran la flexibilización de algunos requisitos para acceder al Régimen Simplificado de Ganancias, aclaraciones sobre las denominadas “discrepancias significativas” entre ingresos y patrimonio, y mayores limitaciones a las facultades de fiscalización una vez aceptada la declaración simplificada. También se busca reducir la litigiosidad y brindar previsibilidad a largo plazo para quienes ingresen al sistema.
La iniciativa forma parte de la estrategia oficial para movilizar una masa de ahorro que, según estimaciones privadas y del propio Gobierno, permanece fuera del circuito financiero. Caputo sostuvo que esos recursos podrían transformarse en una fuente de financiamiento para la inversión productiva y contribuir al crecimiento económico sin necesidad de recurrir a nuevos blanqueos tradicionales. “Lo importante es que ese ahorro que hoy está debajo de los colchones se canalice en inversión”, afirmó el ministro durante el Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).
El proyecto también busca consolidar el concepto de “inocencia fiscal” introducido por la Ley 27.799, que elevó los umbrales para la configuración de delitos tributarios y procuró reducir la carga de controles sobre contribuyentes de menor escala. Entre los cambios evaluados figuran nuevas precisiones sobre multas, intimaciones y mecanismos de regularización para personas humanas y empresas.
Sin embargo, la propuesta ya genera cuestionamientos entre especialistas tributarios, dirigentes opositores y organismos vinculados al control financiero. Algunos advierten que una flexibilización excesiva podría debilitar herramientas de fiscalización destinadas a combatir la evasión y el lavado de activos, mientras que otros consideran que el esquema puede resultar insuficiente si no se acompaña con una mayor estabilidad macroeconómica y cambiaria.
El debate parlamentario comenzará en un contexto de creciente atención sobre el mercado cambiario. Mientras el Gobierno apuesta a captar los dólares atesorados fuera del sistema, el dólar oficial alcanzó en los últimos días sus valores más altos desde febrero, reflejando la sensibilidad del mercado frente a las expectativas económicas del segundo semestre.
La discusión sobre la nueva Ley de Inocencia Fiscal promete convertirse así en uno de los principales capítulos de la agenda económica de 2026, al combinar objetivos de formalización, seguridad jurídica y captación de divisas con interrogantes sobre los límites del control tributario y financiero del Estado.



