Milei mantiene su agenda de reformas pese a las dificultades para avanzar en el Congreso

El Gobierno reconoce que la falta de mayorías propias complica el tratamiento de proyectos clave, pero confía en que la estabilidad económica y los acuerdos con sectores aliados le permitan impulsar cambios estructurales antes de las elecciones de 2027.
La Casa Rosada ratificó su intención de avanzar con una serie de reformas estructurales que considera centrales para la segunda etapa de la gestión de Javier Milei. Aunque en el Gobierno admiten que la fragmentación política del Congreso dificulta la construcción de mayorías, sostienen que existe margen para impulsar iniciativas vinculadas a la reforma tributaria, la modernización del Estado, cambios electorales y nuevas desregulaciones económicas.
Según reveló Infobae, en el entorno presidencial reconocen que la situación parlamentaria es compleja y que cada proyecto requerirá negociaciones específicas con bloques aliados, gobernadores y sectores de la oposición dialoguista. Sin embargo, consideran que la consolidación del equilibrio fiscal, la desaceleración de la inflación y algunos indicadores de recuperación económica fortalecen las posibilidades de avanzar con la agenda oficialista.
Entre las reformas que continúan en estudio aparecen modificaciones al sistema tributario, una simplificación de la estructura impositiva nacional, nuevas medidas de desregulación económica y cambios en la legislación electoral. El Gobierno también analiza proyectos vinculados a la reducción de costos administrativos del Estado, la digitalización de procesos y la revisión de marcos regulatorios que, según la visión oficial, afectan la competitividad y la inversión.
La estrategia se desarrolla en un contexto donde el oficialismo continúa siendo una fuerza minoritaria en ambas cámaras. En Diputados, La Libertad Avanza depende de acuerdos permanentes con bloques afines como el PRO, sectores de la UCR y legisladores provinciales, mientras que en el Senado la situación resulta todavía más desafiante. Esa realidad ha obligado al Gobierno a priorizar iniciativas con mayores posibilidades de consenso y a postergar otras consideradas políticamente más sensibles.
En paralelo, continúan las conversaciones sobre una eventual reforma política. Distintas versiones señalan que el Ejecutivo no descarta introducir modificaciones en el sistema de elecciones primarias para alcanzar acuerdos parlamentarios. La discusión se suma al debate sobre el financiamiento de los partidos, la organización electoral y posibles cambios institucionales que podrían formar parte de un paquete más amplio.
La necesidad de construir consensos también quedó en evidencia durante los últimos meses con proyectos que encontraron resistencia incluso entre aliados circunstanciales del oficialismo. Gobernadores y legisladores de distintas provincias han reclamado mayor participación en el diseño de algunas reformas, especialmente aquellas vinculadas a la distribución de recursos y al impacto fiscal sobre las administraciones locales.
Desde el ámbito empresarial y financiero existe expectativa sobre el avance de las iniciativas anunciadas por Milei. Diversos informes de consultoras privadas y entidades empresarias coinciden en que la continuidad de las reformas aparece como un factor clave para sostener inversiones y consolidar la recuperación económica observada en algunos sectores productivos durante los últimos meses. No obstante, también advierten que la incertidumbre legislativa podría ralentizar la implementación de cambios estructurales.
Mientras tanto, el Gobierno apuesta a que la mejora de las variables macroeconómicas fortalezca su posición política y le permita ampliar su capacidad de negociación en el Congreso. Con la mirada puesta en las elecciones legislativas y en el escenario de 2027, la administración libertaria considera que la aprobación de nuevas reformas será determinante para consolidar su programa de transformación económica e institucional.



