La SIDE bajo la lupa del Congreso

La interna que enfrenta a Karina Milei con Santiago Caputo sumó este martes un nuevo capítulo en uno de los terrenos más sensibles del Gobierno. Cristian Auguadra, titular de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y funcionario identificado con el esquema político del asesor presidencial, fue convocado al Congreso para responder ante la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia.
La particularidad política está en quién conduce el interrogatorio. Al frente de la comisión se encuentra el diputado Sebastián Pareja, uno de los principales dirigentes del armado de Karina Milei y hombre fuerte de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires.
De esa manera, dos sectores que conviven dentro del oficialismo quedaron frente a frente: el karinismo controla ahora la comisión encargada de fiscalizar el área más poderosa que todavía conserva Santiago Caputo dentro de la estructura estatal.
Auguadra asumió al frente de la SIDE en diciembre de 2025, luego de la salida de Sergio Neiffert, y desde entonces mantuvo al organismo dentro del esquema de influencia del asesor presidencial.
La convocatoria fue resuelta en julio, durante la primera reunión de la Bicameral presidida por Pareja, y contó con respaldo de representantes oficialistas y opositores.
Pero la reunión adquirió una dimensión mucho mayor en medio del progresivo reordenamiento interno del Gobierno y de los movimientos que vienen recortando espacios controlados por Santiago Caputo.
121 preguntas para el jefe de la SIDE
Auguadra llegó al Congreso con una extensa lista de interrogantes. Diputados de Unión por la Patria presentaron 121 preguntas relacionadas con el funcionamiento del organismo, el Plan de Inteligencia Nacional (PIN), las nuevas atribuciones otorgadas a los agentes y la estructura de inteligencia diseñada por el Gobierno de Javier Milei.
Uno de los puntos centrales es el DNU 941/2025, mediante el cual el Ejecutivo volvió a modificar el sistema nacional de inteligencia.
La reforma generó fuertes cuestionamientos porque amplió las facultades de los agentes e incorporó, entre otras cuestiones, la posibilidad de realizar aprehensiones en situaciones de flagrancia o ante requerimientos judiciales.
La oposición también busca conocer qué versión del Plan de Inteligencia Nacional se encuentra actualmente vigente y cuáles fueron las modificaciones introducidas después de las críticas que recibió el esquema original.
Entre los cuestionamientos aparecieron las categorías utilizadas para determinar los denominados “actores estratégicos” sobre los cuales los servicios podían producir información, especialmente cuando sus acciones pudieran afectar políticas económicas, el sistema financiero o la opinión pública.
Otro de los temas que deberá explicar la conducción de la SIDE es la articulación del organismo con las áreas de inteligencia dependientes de Seguridad y Defensa.
Más fondos para Inteligencia
El control parlamentario llega además luego de una fuerte ampliación del presupuesto destinado al sistema de inteligencia.
El DNU 594/2026 incorporó unos $49.261 millones adicionales a los aproximadamente $97.135 millones previstos originalmente para este año. De esta manera, los recursos destinados a Inteligencia superaron los $146.000 millones, junto con un incremento de partidas vinculadas a gastos reservados.
El manejo de esos fondos constituye otro de los asuntos que la oposición pretende colocar bajo análisis.
Sin embargo, detrás de las discusiones institucionales aparece inevitablemente la disputa por el poder dentro del propio Gobierno.
La llegada de Sebastián Pareja a la presidencia de la Bicameral había sido interpretada desde el comienzo como un avance del sector encabezado por Karina Milei sobre un organismo históricamente sensible y actualmente asociado a Santiago Caputo.
Pareja reemplazó en ese lugar al esquema previo de conducción parlamentaria y su designación incluso provocó tensiones con el PRO, que aspiraba a quedarse con la presidencia de la comisión.
Ahora tendrá bajo su órbita de control a la SIDE comandada por Auguadra.
La escena sintetiza el nuevo equilibrio interno libertario: mientras Santiago Caputo mantiene influencia sobre la estructura de inteligencia, el karinismo consiguió colocar a uno de sus principales dirigentes al frente del organismo parlamentario encargado de supervisarla.
La reunión se realiza bajo estricta reserva. No tiene transmisión pública y únicamente participan los integrantes autorizados de la Bicameral y los funcionarios convocados. Por esa razón, las respuestas de Auguadra sólo podrán conocerse posteriormente a través de lo que decidan revelar los legisladores.
Más allá del contenido del interrogatorio, el encuentro coloca nuevamente a la SIDE en el centro de una disputa que dejó de estar limitada a los despachos de la Casa Rosada y comenzó a trasladarse abiertamente al Congreso.



