Ni Una Menos volvió a las calles con un reclamo urgente contra los femicidios

A once años de la primera movilización, miles de personas marcharon en distintos puntos del país para exigir justicia por las víctimas de violencia machista y reclamar políticas públicas de prevención, asistencia y protección.
El movimiento Ni Una Menos volvió a ocupar las calles este 3 de junio de 2026, con concentraciones en la Ciudad de Buenos Aires y en distintas ciudades del país. La convocatoria central fue frente al Congreso de la Nación, donde organizaciones feministas, sociales y de derechos humanos reclamaron medidas concretas frente a los femicidios y la violencia de género.
La jornada estuvo atravesada por la conmoción que generaron los recientes crímenes de Agostina Vega, de 14 años; Dulce María Candia, de 17; y Noelia Romero, de 30, cuyos casos reavivaron el reclamo por respuestas estatales más rápidas y eficaces.
Según datos difundidos por organizaciones especializadas, desde el primer Ni Una Menos, en 2015, se registraron más de 3.400 víctimas fatales de violencia de género en la Argentina. La Casa del Encuentro informó que entre el 3 de junio de 2015 y el 30 de mayo de 2026 hubo 3.424 víctimas fatales, entre ellas 3.073 femicidios y femicidios vinculados de mujeres y niñas, lo que equivale a un crimen cada 30 horas.
Otros relevamientos también advierten sobre la persistencia de la violencia extrema. El observatorio Ahora Que Sí Nos Ven reportó 80 víctimas fatales de violencia de género entre enero y abril de 2026, mientras que La Casa del Encuentro había registrado 68 crímenes de género en el primer trimestre, con un dato alarmante: el 72% de las víctimas fue asesinada en su propia vivienda.
Además del pedido de justicia, la movilización cuestionó el recorte y desmantelamiento de políticas de género durante el gobierno nacional. Organizaciones denunciaron la reducción de programas de asistencia, prevención y acompañamiento a víctimas, en un contexto de creciente preocupación por la falta de herramientas estatales frente a la violencia machista.
El reclamo volvió a sintetizarse en una consigna que, once años después, mantiene plena vigencia: Ni Una Menos no es sólo una marcha, sino una exigencia social para que ninguna mujer o persona de la diversidad sea asesinada por razones de género.



