Jorge Macri eliminó 359 cargos gerenciales

El Gobierno porteño suprimirá desde agosto más del 20% de sus gerencias y subgerencias. Los trabajadores de planta serán reasignados, mientras que quienes ocupaban funciones jerárquicas podrían perder los adicionales vinculados al cargo.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, puso en marcha una profunda reestructuración administrativa que contempla la eliminación de 359 gerencias y subgerencias operativas distribuidas en ministerios, secretarías, agencias de control y organismos descentralizados.
La medida fue instrumentada mediante dos decretos y comenzará a aplicarse el 1° de agosto. El recorte representa más del 20% de la estructura gerencial de la Ciudad, aunque no supone automáticamente el despido de los empleados que prestaban tareas en las dependencias alcanzadas.
Reasignarán al personal
Las áreas administrativas tendrán un plazo de 30 días para informar cuál será el nuevo destino de los trabajadores afectados. Los agentes con estabilidad laboral deberán ser trasladados a otras dependencias o incorporados a estructuras que conserven funciones similares.
La situación será diferente para quienes ocupaban cargos jerárquicos de manera transitoria. Al desaparecer la gerencia o subgerencia, también quedarán eliminadas la función de conducción y la remuneración adicional correspondiente, aunque podrán conservar su empleo de base cuando pertenezcan a la planta permanente.
El Ejecutivo porteño no informó cuántos de los cargos eliminados estaban efectivamente ocupados ni precisó cuánto dinero espera ahorrar con la reorganización.
El recorte atraviesa todo el Gobierno
La poda alcanza prácticamente a toda la estructura porteña, incluidos los ministerios de Hacienda, Seguridad, Salud, Educación y Desarrollo Económico, además de las áreas de Cultura, Ambiente, Comunicación, Turismo, Vivienda y Espacio Público.
También fueron incluidas dependencias de la Agencia de Protección Ambiental, la Agencia de Sistemas de Información, la Agencia Gubernamental de Control, la Sindicatura General, el Teatro Colón, el Instituto de Vivienda, el Ente de Turismo, Lotería de la Ciudad y el Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
Entre las áreas suprimidas aparecen unidades relacionadas con residuos peligrosos, calidad del aire y del agua, fiscalización de obras, seguridad informática, videovigilancia, mantenimiento urbano, publicidad oficial, vivienda social y atención ciudadana.
Nuevos requisitos para las gerencias
La reforma también establece condiciones más estrictas para crear y mantener cargos jerárquicos. Desde ahora, una gerencia operativa deberá contar con al menos 15 trabajadores bajo su dependencia, mientras que una subgerencia necesitará un mínimo de cinco.
Además, las unidades que permanezcan vacantes durante más de tres meses podrán ser eliminadas. Las nuevas gerencias deberán justificar sus funciones, acreditar una dotación suficiente y demostrar que no duplican tareas realizadas por otras áreas.
El Ministerio de Hacienda tendrá un rol central en el control del nuevo esquema y deberá autorizar la creación de futuras estructuras jerárquicas.
Un ahorro todavía incierto
Desde el Gobierno porteño sostienen que el objetivo es reducir niveles intermedios, eliminar superposiciones y concentrar funciones que actualmente se encuentran dispersas.
Sin embargo, todavía no se conoce el ahorro fiscal concreto. La reducción inicial recaerá sobre cargos de conducción y adicionales salariales, pero buena parte de los empleados continuará trabajando dentro de la administración bajo una nueva dependencia.
La reorganización también abre interrogantes sobre el funcionamiento de áreas sensibles vinculadas con el control ambiental, la seguridad digital, la fiscalización de obras, los residuos y la prestación de servicios públicos.



