La reforma electoral bonaerense sigue trabada

La implementación de la Boleta Única de Papel, los cambios en las PASO y la ampliación de los plazos para presentar alianzas y candidaturas continúan sin avances concretos en la Legislatura. Las diferencias entre los bloques y la interna del peronismo postergaron las definiciones para después del receso invernal.
Las propuestas para modificar el sistema electoral de la provincia de Buenos Aires permanecen paralizadas, pese a que las principales fuerzas políticas coinciden en la necesidad de establecer con anticipación las reglas que regirán los comicios de 2027.
Los proyectos se encuentran distribuidos entre las comisiones de Reforma Política de la Cámara de Diputados y del Senado bonaerense. Sin embargo, durante la primera mitad del período legislativo, la comisión de Diputados no llegó a reunirse, mientras que la Cámara alta realizó un único encuentro formal y prevé retomar la actividad durante agosto.
Uno de los principales debates es la posible incorporación de la Boleta Única de Papel para las elecciones provinciales y municipales. El sistema fue utilizado a nivel nacional en los comicios legislativos de 2025, pero todavía no cuenta con el respaldo necesario para ser aplicado en territorio bonaerense.
La Libertad Avanza, la Unión Cívica Radical, el PRO, la Coalición Cívica y otros bloques opositores presentaron iniciativas y organizaron encuentros para impulsar el cambio. Sus referentes sostienen que la boleta única permitiría reducir costos, evitar el robo o la falta de boletas partidarias y simplificar el escrutinio.
El principal obstáculo se encuentra en el Senado, donde el peronismo conserva una posición decisiva y podría impedir que la reforma llegue al recinto. Aunque varios sectores opositores podrían reunir apoyos en Diputados, todavía no existe una mayoría consolidada en ambas cámaras.
El pedido de la Junta Electoral
También permanece pendiente una propuesta elaborada por la Junta Electoral bonaerense para ampliar los plazos previstos en el calendario provincial.
La iniciativa plantea que las alianzas electorales sean reconocidas con una anticipación de 80 días, en lugar de los 60 actuales, y que las listas de candidatos sean presentadas 60 días antes de la elección, frente a los 50 establecidos por la normativa vigente. También contempla ampliar los tiempos para oficializar boletas, designar autoridades de mesa y organizar las campañas partidarias.
El proyecto fue aprobado por la Junta Electoral en abril y remitido a la Legislatura, pero transcurrieron más de tres meses sin que comenzara su tratamiento. Desde el organismo consideran que los plazos actuales resultan demasiado ajustados para controlar la documentación, resolver impugnaciones y organizar una elección en el distrito más poblado del país.
Una comisión atravesada por la interna
La Comisión de Reforma Política y Régimen Electoral del Senado quedó presidida por la massista Malena Galmarini, mientras que su equivalente en Diputados es conducida por la legisladora alineada con el gobernador Axel Kicillof, Ana Luz Balor.
El reparto de las presidencias fue parte de una extensa negociación dentro del oficialismo provincial, atravesado por las diferencias entre el kicillofismo, La Cámpora y el Frente Renovador.
Durante la primera reunión del Senado, realizada en junio, Galmarini propuso elaborar una hoja de ruta para estudiar la Boleta Única y el proyecto de la Junta Electoral. La intención anunciada fue llegar a fin de año con las reglas electorales definidas, aunque hasta ahora no se emitieron dictámenes ni se fijó un cronograma concreto de tratamiento.
Las PASO también dividen
Otro punto de discusión es la continuidad de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. La Libertad Avanza propone eliminarlas, pero no consigue sumar aliados suficientes.
El peronismo considera que las primarias pueden resultar necesarias para ordenar sus candidaturas, mientras que sectores del radicalismo y del PRO prefieren modernizar el sistema antes que suprimirlo. Entre las alternativas aparece la posibilidad de convertirlas en optativas para los partidos que necesiten resolver internas.
El debate también incluye el desdoblamiento de las elecciones, el financiamiento de las campañas, las condiciones para reconocer partidos políticos y la limitación de las reelecciones de intendentes y legisladores.
Por ahora, ninguna de esas reformas reúne un consenso transversal. Con la Legislatura en receso y las negociaciones políticas condicionadas por la disputa interna del oficialismo, las definiciones quedaron postergadas para agosto. El margen, sin embargo, comienza a reducirse: los bloques coinciden en que las reglas de 2027 deberían aprobarse durante este año para evitar modificar el sistema en pleno calendario electoral.



