Jubilados cada vez más pobres: la canasta subió hasta 43%

Un informe de la Defensoría del Pueblo porteña advirtió que el costo de vida de los adultos mayores creció muy por encima de los ingresos previsionales. Transporte y servicios públicos prácticamente duplicaron sus valores en un año.
La situación económica de los jubilados volvió a quedar bajo alerta. Un informe de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires reveló que el costo de la canasta de consumo de los adultos mayores aumentó entre 37% y 43% entre julio de 2025 y julio de 2026, mientras que la jubilación mínima, incluyendo el bono, avanzó apenas 27,1%.
La diferencia implica una pérdida de poder adquisitivo de entre 9,9 y casi 16 puntos porcentuales, dependiendo de la composición del hogar, si la persona alquila y si debe afrontar gastos de medicina prepaga.
El deterioro aparece con mayor claridad al analizar los gastos esenciales. El transporte aumentó 96,8% en doce meses y los servicios públicos del hogar —agua, gas y electricidad— alrededor de 95%. Las telecomunicaciones y televisión por cable subieron 47%, los alimentos 37% y los alquileres 32%.
El impacto no sólo encareció la vida cotidiana sino que modificó completamente la distribución del presupuesto de los jubilados.
Entre las mujeres mayores de 75 años que viven solas, por ejemplo, los servicios básicos ya absorben el 40,2% del gasto mensual, superando incluso a los alimentos, que representan el 28,2%.
Para quienes además deben pagar un alquiler, la situación resulta todavía más crítica: vivienda y servicios básicos consumen más de la mitad de sus ingresos mensuales.
Una mínima por debajo de los $500.000
El problema continúa en septiembre. Con el último ajuste por movilidad, la jubilación mínima quedó en aproximadamente $428.633, a lo que se agregan los $70.000 correspondientes al bono extraordinario. El ingreso total alcanza así unos $498.633 mensuales.
El bono se transformó en uno de los principales factores de pérdida de ingresos reales. Permanece congelado en $70.000 desde marzo de 2024, por lo que cada mes representa una proporción menor del haber total.
Según cálculos difundidos por Chequeado, la jubilación mínima con bono se encuentra 9,3% por debajo, en términos reales, de noviembre de 2023 y registra una pérdida interanual del 4,2%.
El mismo análisis estima que el poder adquisitivo del bono cayó alrededor de 57% desde la última actualización. Para conservar el valor que tenía cuando fue fijado, debería superar actualmente los $160.000.
Jubilados frente a tarifas y gastos esenciales
La radiografía de la Defensoría muestra que el problema previsional ya no depende únicamente de la evolución general de la inflación. Para los adultos mayores pesan especialmente rubros como medicamentos, salud, servicios públicos, vivienda y transporte, cuyos aumentos pueden diferir considerablemente del índice promedio.
En la Ciudad de Buenos Aires la situación tiene además un fuerte impacto demográfico: el 17% de la población tiene más de 65 años, según el Censo 2022.
El informe también señala que cerca del 40% de los jubilados accedió al sistema mediante moratorias y cobra el haber mínimo, situación especialmente extendida entre las mujeres.
De esta manera, mientras los haberes se actualizan mensualmente según la inflación, el congelamiento del bono y el crecimiento acelerado de los gastos esenciales profundizan una brecha que afecta principalmente a quienes se encuentran en la base del sistema previsional.



