Cae 13,2% el uso de colectivos en el AMBA por la crisis del transporte

La cantidad de pasajeros volvió a retroceder durante octubre, en medio de los aumentos del boleto y la pérdida de poder adquisitivo. La caída fue todavía mayor los sábados y feriados, mientras las empresas advierten sobre dificultades para sostener los servicios.
El transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) continúa perdiendo pasajeros. Durante los primeros días de octubre, la cantidad de viajes en colectivo registró una caída interanual del 13,2% en las jornadas hábiles, según un relevamiento de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA).
Los datos correspondientes al período relevado hasta el 13 de octubre muestran aproximadamente 8 millones de pasajeros diarios, unos 1,2 millones menos que durante el mismo período de 2025.
La reducción fue todavía más pronunciada durante los fines de semana: los sábados registraron una baja del 22,4%, los domingos del 7,4% y los feriados del 27,4%.
Tarifas cada vez más caras
El incremento del costo del transporte aparece como uno de los factores que podrían explicar la disminución de pasajeros, junto con la menor actividad económica, los cambios en los hábitos de movilidad y las dificultades para sostener las frecuencias.
Durante octubre, el boleto de colectivo aumentó un 4,3% en la provincia de Buenos Aires y un 3,7% en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Con estos ajustes, el pasaje mínimo en las líneas provinciales alcanzó los $1.215,09, mientras que en las líneas porteñas se ubicó en $920,48. En los servicios de jurisdicción nacional, el boleto mínimo se mantuvo en $742,81.
Las diferencias tarifarias reflejan los distintos esquemas de actualización y subsidios que aplican las jurisdicciones.
El transporte absorbe casi la mitad del gasto en servicios
Un informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), dependiente de la UBA y el CONICET, estimó que un hogar promedio del AMBA necesitó $266.456 en octubre para afrontar los gastos de electricidad, gas, agua y transporte.
De ese total, $129.433 correspondieron al transporte público, equivalente al 49% de la canasta de servicios.
El relevamiento también indicó que el costo total de esa canasta aumentó un 56% interanual, mientras que el componente de transporte registró una suba del 69%.
Menos pasajeros y menos colectivos
La caída de octubre profundiza una tendencia que ya se había observado durante los meses anteriores.
En septiembre, las empresas de colectivos del AMBA vendieron aproximadamente 200,9 millones de pasajes, frente a los 225,4 millones del mismo mes de 2025. Esto representó una disminución cercana al 11%.
Al mismo tiempo, la cantidad de unidades activas se redujo un 3,5% interanual, con alrededor de 610 colectivos menos en circulación.
Desde el sector empresario advierten que el descenso de pasajeros, combinado con el incremento de los costos operativos y los problemas de financiamiento, dificulta el sostenimiento de las frecuencias y la calidad del servicio.
Una tendencia que también afecta al subte
La disminución de usuarios no se limita a los colectivos. En agosto, el subte porteño registró 16,6 millones de pasajeros pagos, con una caída interanual del 5,1%.
Los especialistas señalan que, además del aumento de las tarifas, influyen la expansión del trabajo remoto, la utilización de vehículos particulares y las nuevas modalidades de desplazamiento.
Sin embargo, no todos los viajes que desaparecen del transporte público son reemplazados por otros medios: también pueden reflejar una reducción de actividades laborales, comerciales o recreativas.
El retroceso de la demanda plantea un desafío para el sistema de movilidad metropolitano, que necesita sostener su funcionamiento mientras enfrenta mayores costos y una disminución sostenida de usuarios.



