Córdoba: cerraron 263 comercios y las ventas de alimentos cayeron casi 9%

La inflación baja, pero la crisis comercial se profundiza
La economía cordobesa muestra una marcada diferencia entre los indicadores de inflación y las condiciones que atraviesan los hogares y pequeños comerciantes.
Según el Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE), dependiente del Centro de Almaceneros de Córdoba, los precios aumentaron 1,83% durante octubre, frente al 2,08% registrado en septiembre.
La inflación acumulada en los primeros diez meses de 2026 alcanzó el 26,3%, mientras que la variación interanual llegó al 32,2%. El instituto proyecta que el año podría finalizar con una inflación cercana al 32%.
Sin embargo, la reducción del ritmo de aumentos no se traduce en una recuperación de las ventas.
Cerraron más de cuatro negocios por día
Entre septiembre y octubre, el IETSE relevó el cierre de 263 establecimientos comerciales en los principales centros urbanos y corredores turísticos de Córdoba, incluyendo Gran Córdoba, Río Cuarto, Villa María, Punilla y Calamuchita.
La cifra equivale a un promedio superior a cuatro negocios diarios y comprende únicamente las zonas relevadas, por lo que no representa un registro exhaustivo de toda la provincia.
La situación coincide con otro estudio de la Cámara de Comercio de Córdoba, que registró durante octubre una caída interanual del 19% en las unidades vendidas y del 21% en la rentabilidad de los comercios de la capital provincial.
Las dificultades para sostener alquileres, servicios, salarios y reposición de mercadería se combinan con una demanda debilitada.
Once meses consecutivos de caída del consumo
El comercio minorista de alimentos acumula once meses de contracción interanual.
Durante octubre, el volumen vendido cayó 8,7% respecto del mismo mes de 2025, según el Centro de Almaceneros.
El deterioro alcanza especialmente a los comercios de proximidad, que dependen de las compras cotidianas de las familias.
La preocupación también aparece en las expectativas empresariales: el 36,5% de los comerciantes consultados considera que podría sostener su actividad durante un año como máximo si continúan las condiciones actuales.
Casi nueve de cada diez familias se endeudan para comer
Uno de los datos más preocupantes del relevamiento corresponde a las dificultades para financiar necesidades básicas.
El 88,5% de los hogares consultados utilizó alguna modalidad de financiación para comprar alimentos: el 38,2% recurrió al fiado en comercios, el 36,3% utilizó tarjetas de crédito y el 14% pidió dinero prestado.
La Canasta Básica Total para una familia de cuatro integrantes alcanzó los $2.114.505 mensuales, mientras que la Canasta Básica Alimentaria se ubicó en $1.152.275.
El estudio también indica que el 61,7% de los hogares solamente podría sostener sus gastos habituales durante menos de una semana si dejara de percibir ingresos.
Además, el 29,3% de los hogares con niños y adolescentes manifestó que alguno de sus integrantes menores de edad tuvo que reducir la cantidad de alimentos consumidos por falta de recursos económicos.
La estabilidad de precios no garantiza la recuperación económica
Los resultados plantean un desafío para la política económica nacional y para la administración provincial de Martín Llaryora.
El Gobierno de Javier Milei sostiene que el equilibrio fiscal y el orden monetario constituyen las bases para reducir la inflación y recuperar la actividad.
Sin embargo, los relevamientos del comercio cordobés muestran que una menor velocidad de aumento de precios puede coexistir con pérdida de poder adquisitivo, caída del consumo y cierre de establecimientos.
La diferencia entre ambos fenómenos resulta fundamental: una inflación del 1,83% significa que los precios siguen aumentando, aunque más lentamente. No implica que hayan descendido ni que los ingresos familiares hayan recuperado su capacidad de compra.
Para Córdoba, el interrogante ya no se limita a cuánto aumentarán los precios, sino a cuándo comenzarán a recuperarse las ventas, los ingresos y la actividad de los pequeños negocios.
La persistencia de la caída del consumo y los cierres comerciales muestra que la desaceleración inflacionaria, por sí sola, todavía no alcanza para revertir las dificultades económicas de una parte importante de los hogares cordobeses.



