Cuidar sin quitar autonomía: el debate sobre las personas mayores llegó al Senado
Especialistas nacionales e internacionales analizaron cómo garantizar cuidados dignos, respetar las decisiones personales y transformar las prácticas de atención.
El derecho a recibir ayuda sin perder la posibilidad de decidir fue el eje del conversatorio “Personas mayores: cuidados dignos, derechos y autonomía”, realizado en el Senado de la Nación dentro del ciclo “Políticas para cuidar la vida”.
La actividad reunió a profesionales de la salud y del derecho, junto con especialistas de España, para debatir modelos de atención centrados en la persona. La organización estuvo a cargo de la Dirección General de Cultura, con el acompañamiento de Relaciones Internacionales y del Observatorio de Derechos Humanos de la Cámara alta.
Acompañar también implica escuchar
Durante la apertura, el director general de Cultura, Daniel Abate, advirtió que algunas prácticas adoptadas con intención de proteger pueden terminar restringiendo la libertad. Planteó que el cuidado debe ayudar a conservar capacidades, respetar los tiempos personales y promover la participación comunitaria.
La psicóloga Cecilia Leoz, formadora de la norma Libera-Care, propuso revisar cómo se interpretan las conductas de quienes reciben asistencia. Su planteo fue comprender las necesidades que expresan, en lugar de concentrar la atención en controlarlas.
También señaló que transformar los cuidados exige capacitar a los equipos, involucrar a las familias y modificar la organización institucional.
El cuestionamiento a las sujeciones
Desde España participó de manera virtual Ana Urrutia, médica geriatra, presidenta de la Fundación Cuidados Dignos y creadora de Libera-Care. La especialista cuestionó las sujeciones físicas y químicas y defendió una atención que preserve la autonomía y los derechos.
El panel también estuvo integrado por la abogada Isabel Lovrincevich, presidenta de Plataforma Mayor; la terapista ocupacional Andrea Poc, especialista en cuidados paliativos; y la abogada Emilse Lobos, especialista en Derecho de la Vejez.
Lovrincevich puso el foco en la necesidad de adecuar las normas y garantizar su cumplimiento para proteger a las personas mayores.
Un derecho que necesita prácticas concretas
El debate se inscribe en una preocupación más amplia. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos llamó recientemente a los Estados a reconocer el derecho al cuidado y establecer sistemas integrales que respeten la dignidad, la autonomía y la independencia de las personas mayores.
La Convención Interamericana sobre sus derechos reconoce, además, la posibilidad de decidir dónde y con quién vivir y de acceder a cuidados que favorezcan la permanencia en el hogar.
Por su parte, la Organización Panamericana de la Salud destaca que la atención debe responder a las necesidades y preferencias individuales. Este enfoque implica adaptar los servicios a cada persona y darle participación en las decisiones que afectan su vida cotidiana.



