Caputo usará $2 billones de la ANSES para impulsar créditos hipotecarios

El Gobierno anunció un programa por $2 billones destinado a ampliar la oferta de créditos hipotecarios para primera vivienda. Los recursos provendrán del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES y serán colocados en entidades financieras para que los bancos puedan contar con fondeo de mayor plazo.
La medida fue presentada este miércoles por el ministro de Economía, Luis Caputo, acompañado por autoridades del Banco Central y del Fondo de Garantía de Sustentabilidad.
El objetivo central es atacar uno de los principales problemas que enfrenta el mercado hipotecario argentino: mientras los préstamos para viviendas pueden extenderse durante 20, 25 o 30 años, gran parte de los depósitos con los que se financian los bancos tienen plazos considerablemente menores.
Con el nuevo esquema, el Estado colocará recursos del FGS en los bancos mediante licitaciones de depósitos a plazo fijo de entre uno y cinco años.
Un programa por $2 billones
El monto total previsto será de $2 billones y las licitaciones podrán realizarse por hasta $200.000 millones cada una.
Cada entidad financiera podrá recibir como máximo el equivalente al 20% de cada licitación y tendrá un plazo de 90 días para aplicar esos recursos a créditos hipotecarios.
El dinero del FGS no será prestado directamente a los compradores de viviendas. La ANSES tampoco otorgará los créditos.
El mecanismo consiste en colocar recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad en los bancos para que las entidades financieras puedan transformarlos en préstamos hipotecarios.
Plazos fijos ajustados por UVA
El esquema tendrá dos modalidades de fondeo para las entidades.
Para los depósitos a un año se estableció una tasa mínima de UVA más 2,5%.
Para las colocaciones a cinco años, la tasa mínima será de UVA más 4,5%.
Las entidades competirán por esos fondos a través de licitaciones.
A cambio, los bancos que reciban los recursos deberán respetar determinadas condiciones al momento de otorgar las hipotecas.
Los créditos tendrán una tasa máxima de UVA + 7,5%
Los préstamos financiados mediante este programa no podrán superar una tasa de UVA más 7,5%.
También deberán tener un plazo mínimo de 15 años.
El monto máximo de cada crédito será de 150.000 UVA, que según las estimaciones presentadas por el Gobierno representa aproximadamente US$200.000, aunque el valor efectivo dependerá de la cotización de la UVA y del tipo de cambio.
Los préstamos estarán destinados exclusivamente a personas humanas y podrán utilizarse para la adquisición, construcción, ampliación o refacción de una primera vivienda.
El ejemplo que presentó Caputo
Durante el anuncio, Economía presentó un ejemplo para mostrar las condiciones que podría tener uno de los créditos.
Para una propiedad valuada en aproximadamente US$106.667, con un financiamiento del 75%, el préstamo sería de alrededor de $120,9 millones.
Tomando un plazo de 25 años y una tasa de UVA más 7%, la cuota inicial sería cercana a los $865.000.
Para mantener una relación cuota-ingreso del 25%, el grupo familiar debería acreditar ingresos netos mensuales por aproximadamente $3,46 millones.
El ejemplo muestra también una de las principales limitaciones del sistema: aunque el Gobierno procura aumentar la disponibilidad de créditos, el nivel de ingresos exigido podría dejar afuera a una parte importante de los trabajadores.
Un mercado que volvió a desacelerarse
La decisión llega después de una recuperación inicial del crédito hipotecario iniciada en 2024 y una posterior desaceleración.
Durante los primeros siete meses de 2026 se otorgaron 14.715 préstamos hipotecarios, frente a 24.271 en el mismo período de 2025, lo que representa una caída cercana al 39%.
En julio se desembolsaron alrededor de US$202 millones mediante créditos UVA. Si bien fue el mejor resultado mensual desde diciembre, todavía se ubicó por debajo del promedio registrado durante buena parte de 2025.
El Gobierno apuesta ahora a que el fondeo proveniente del FGS permita a los bancos extender los plazos, moderar las tasas y aumentar nuevamente el número de préstamos.
Caputo calcula que podrían alcanzarse unas 17.000 familias
De acuerdo con las estimaciones oficiales, tomando como referencia un préstamo promedio cercano a los $114 millones, los $2 billones previstos podrían permitir financiar alrededor de 17.000 soluciones habitacionales.
Caputo defendió la medida al considerar que el desarrollo del crédito hipotecario puede facilitar el acceso a la vivienda, impulsar la construcción y otras actividades vinculadas al mercado inmobiliario y generar mayor formalización económica.
El ministro comparó además el reducido peso que actualmente tiene el crédito hipotecario en la Argentina con otros países. Según los datos presentados por Economía, el stock representa alrededor del 2% del PBI argentino, frente al 27% en Chile y niveles cercanos al 50% en Estados Unidos.
La apuesta oficial será utilizar parte de los activos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad para generar financiamiento bancario de mayor duración y tratar de reconstruir un mercado hipotecario que en la Argentina continúa siendo reducido en relación con el tamaño de la economía.



