Reforma electoral y alianzas rumbo a 2027

Bullrich anunció que en dos semanas volverá a discutirse la reforma electoral. Mientras el Gobierno negocia con gobernadores y profundiza el acercamiento con el PRO, el peronismo multiplica reuniones para alcanzar un acuerdo entre sus principales sectores antes del año electoral.
El escenario político comenzó a tomar velocidad rumbo a las elecciones de 2027. Mientras el Gobierno nacional decidió reactivar el debate de la reforma electoral y volvió a poner sobre la mesa el futuro de las PASO, oficialismo y oposición desplegaron durante las últimas semanas una intensa sucesión de reuniones para ordenar alianzas, buscar apoyos parlamentarios y empezar a definir sus estrategias electorales.
La presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, confirmó que dentro de aproximadamente quince días volverá a reunirse la Comisión de Asuntos Constitucionales para retomar el tratamiento de la reforma política enviada por el Poder Ejecutivo.
El proyecto permanece frenado desde mayo por la falta de consenso, especialmente alrededor de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. La Casa Rosada pretende eliminarlas, aunque frente a las dificultades para reunir los votos necesarios también analiza suspenderlas únicamente para 2027 o avanzar hacia algún sistema de primarias no obligatorias.
Para Bullrich, la diferencia entre suspensión y eliminación no resulta determinante para la elección próxima. La senadora sostuvo que ambas alternativas permitirían evitar que el calendario electoral condicione durante varios meses la gestión del Gobierno.
La reforma, sin embargo, va mucho más allá de las PASO. También contempla cambios en el financiamiento público de la política, mayores exigencias para la existencia y mantenimiento de los partidos, modificaciones en la publicidad electoral y el tratamiento de Ficha Limpia, destinada a impedir determinadas candidaturas de dirigentes condenados por delitos de corrupción.
El Gobierno busca los votos de sus aliados
Para lograr aprobar las modificaciones electorales, el oficialismo deberá alcanzar acuerdos con sectores que hasta ahora mantienen diferencias con la iniciativa. Bullrich identificó expresamente entre los interlocutores a la Unión Cívica Radical, el PRO y los partidos provinciales.
Esa negociación parlamentaria comenzó a mezclarse cada vez más con la construcción de alianzas electorales para 2027.
Uno de los movimientos centrales de este jueves fue la reunión que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, mantuvo en Casa Rosada con los gobernadores de la Región Centro: Maximiliano Pullaro, de Santa Fe; Martín Llaryora, de Córdoba; y Rogelio Frigerio, de Entre Ríos.
Durante el encuentro se analizaron cuestiones vinculadas con las rutas nacionales, infraestructura, energía, grandes usuarios industriales y el régimen de zonas frías. Pero detrás de la agenda de gestión aparece también la necesidad del Gobierno de recomponer acuerdos con los mandatarios provinciales para las reformas que deberá discutir el Congreso.
El Presupuesto 2027 y la reforma electoral forman parte de ese escenario de negociación. La Casa Rosada busca ampliar su base de respaldo legislativo y, al mismo tiempo, explorar posibles acuerdos electorales con gobernadores y fuerzas provinciales.
Segunda reunión entre La Libertad Avanza y el PRO
Horas después se produjo otro encuentro clave en la propia Casa Rosada.
Cristian Ritondo y Fernando de Andreis llegaron en representación del PRO para participar de la segunda reunión formal con dirigentes de La Libertad Avanza. Los recibieron Santilli, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y Eduardo «Lule» Menem.
El encuentro se extendió durante aproximadamente dos horas y terminó con una definición política significativa: ambos sectores reconocieron que trabajan para construir una alianza de alcance nacional para las elecciones de 2027.
Durante la conversación realizaron un primer análisis de 17 distritos en los que actualmente no gobierna ni La Libertad Avanza ni el PRO. Todavía no se discutieron candidaturas concretas, pero quedó establecida la intención de estudiar acuerdos provincia por provincia.
Mauricio Macri había hablado con sus representantes antes de que ingresaran a Casa Rosada y les transmitió una línea política: realizar los esfuerzos necesarios para consolidar una alternativa común que permita sostener el actual rumbo político y evitar un regreso del kirchnerismo al poder.
El encuentro fue la continuación de una primera mesa realizada aproximadamente dos semanas atrás, luego de una conversación entre Karina Milei y Mauricio Macri que permitió restablecer un canal político entre ambos espacios.
El PRO, sin embargo, todavía no fijó una posición definitiva sobre las PASO. Ritondo anticipó que el partido observará primero cómo avanza la discusión en el Senado antes de adoptar una decisión en Diputados.
Una secuencia de reuniones en el oficialismo
De esta forma, la Casa Rosada concentró en una misma jornada dos movimientos políticos relevantes.
Al mediodía, Santilli recibió a Pullaro, Llaryora y Frigerio.
Por la tarde, volvió a sentarse con Ritondo y De Andreis, junto a Martín y Lule Menem, para profundizar el acercamiento entre La Libertad Avanza y el PRO.
A esos encuentros se suma la primera mesa LLA-PRO realizada quince días atrás y el diálogo previo entre Karina Milei y Mauricio Macri, que funcionó como punto de partida del nuevo acercamiento.
La secuencia muestra que el Gobierno comenzó a trabajar simultáneamente sobre tres planos: conseguir votos para su agenda legislativa, negociar la reforma electoral y construir las alianzas territoriales con las que Javier Milei buscará su reelección en 2027.
El peronismo también acelera sus reuniones
La oposición peronista atraviesa un proceso similar.
Este jueves, la denominada Liga de Intendentes Peronistas mantuvo en Merlo una reunión con Máximo Kirchner. El grupo busca transformarse en un puente entre las distintas vertientes del PJ bonaerense y reducir la tensión existente entre el Movimiento Derecho al Futuro de Axel Kicillof, La Cámpora y el Frente Renovador.
Participaron, entre otros, Gustavo Menéndez, Mariel Fernández, Gastón Granados, Juan Pablo García, Marisa Fassi, Federico Achával, Nicolás Mantegazza, Hernán Arranz y Federico Otermín.
Los jefes comunales plantearon la necesidad de alcanzar un acuerdo político amplio para 2027 y sostuvieron que Axel Kicillof y el sector referenciado en Cristina y Máximo Kirchner deberán encontrar un mecanismo de convivencia que evite una fractura electoral.
De Kicillof a Máximo Kirchner
La reunión de Merlo no fue un hecho aislado.
A fines de julio, la misma Liga de Intendentes había mantenido un encuentro de aproximadamente tres horas con Axel Kicillof en la Gobernación bonaerense. Aquella reunión significó además la presentación política del espacio, que pretende ganar autonomía y peso propio dentro de las decisiones del peronismo provincial.
El movimiento de los intendentes resulta deliberado: primero se reunieron con Kicillof y ahora hicieron lo mismo con Máximo Kirchner. La intención es posicionarse como una instancia de articulación capaz de atravesar la interna bonaerense.
Pero hubo otros encuentros.
El 12 de agosto se produjo una importante cumbre reservada en el Hotel Emperador de la Ciudad de Buenos Aires. Allí volvieron a encontrarse Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner junto con los gobernadores Ricardo Quintela, Sergio Ziliotto, Gildo Insfrán y Gustavo Melella, el senador Gerardo Zamora y los presidentes de los bloques parlamentarios peronistas Germán Martínez y José Mayans.
Durante aquella reunión se discutieron las condiciones para avanzar hacia una estrategia electoral común y mecanismos para procesar las diferencias internas.
Otro antecedente fue el encuentro impulsado por Ricardo Quintela en La Rioja a comienzos de agosto, donde el gobernador buscó exhibir una señal de reunificación del peronismo nacional. Máximo Kirchner participó de aquella convocatoria, aunque la ausencia de Kicillof dejó expuestas las dificultades que todavía existen para construir una fotografía completa de unidad.
Todos miran 2027
El resultado es un tablero político en aceleración.
La Libertad Avanza busca convertir los acuerdos parlamentarios en acuerdos electorales, recuperar plenamente al PRO como socio y negociar con gobernadores que pueden aportar tanto estructura territorial como votos en el Congreso.
El PRO intenta preservar su identidad y sus territorios mientras analiza hasta dónde profundizar una alianza nacional con Milei.
Los gobernadores buscan utilizar su peso parlamentario para negociar recursos, infraestructura y condiciones favorables para sus provincias.
Y el peronismo ensaya sucesivas mesas de unidad para evitar que las diferencias entre Kicillof, Cristina y Máximo Kirchner, Sergio Massa, los gobernadores y los intendentes terminen provocando una fragmentación antes de las elecciones.
En ese contexto, la discusión sobre las PASO deja de ser exclusivamente institucional. Su eliminación, suspensión o continuidad condicionará la forma en que cada una de estas coaliciones deberá resolver sus candidaturas.
Por eso, detrás de la reforma electoral que Bullrich promete reactivar en el Senado aparece una discusión mucho más profunda: cómo se organizarán los principales espacios políticos argentinos para disputar el poder en 2027.



