La UCR impulsa un nuevo régimen de inversiones y negocia con el Gobierno

La Unión Cívica Radical buscará avanzar esta semana en el Senado con un nuevo esquema de beneficios fiscales destinado a inversiones productivas de gran escala. La iniciativa aparece además en el centro de las negociaciones con La Libertad Avanza, que intenta conseguir respaldo para aprobar el denominado “Súper RIGI” impulsado por el Gobierno.
El proyecto crea el Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR) y fue presentado por el presidente del bloque radical, Eduardo Vischi, junto con otros senadores de la bancada. La propuesta quedó registrada como expediente S-702/26 y comenzará a ser analizada el miércoles 26 de agosto en un plenario de tres comisiones del Senado.
La iniciativa apunta principalmente a empresas que superan los límites correspondientes a una mediana empresa tramo 2 y establece, para las grandes compañías, un piso de inversión de USD 12 millones.
El objetivo es cubrir una franja de proyectos que, según los radicales, quedó entre los incentivos previstos para emprendimientos de menor escala y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), diseñado originalmente para inversiones de magnitud considerable.
Beneficios en Ganancias e IVA
El RIIR contempla beneficios tributarios para las inversiones realizadas durante los primeros dos años de vigencia del régimen.
Entre ellos se encuentra la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias. Para bienes muebles amortizables, el proyecto permite realizarla en dos cuotas anuales, iguales y consecutivas.
En el caso de determinadas obras se contempla una reducción de los plazos de amortización, mientras que inversiones en equipos de riego agrícola, sistemas de alta eficiencia energética, mallas antigranizo y determinados bienes vinculados con la producción agropecuaria podrían recibir un tratamiento todavía más favorable.
El régimen también prevé la devolución anticipada de créditos fiscales de IVA. De acuerdo con el proyecto, el mecanismo permitiría acceder al reintegro una vez transcurridos tres meses desde la generación del crédito fiscal.
Quedan fuera del esquema las inversiones financieras, de cartera y los bienes de cambio. La intención declarada es dirigir los beneficios hacia capital aplicado directamente a actividades productivas dentro del territorio argentino.
Vischi sostiene que el régimen permitiría construir una escala progresiva de incentivos, complementando las herramientas ya existentes y alcanzando desde inversiones de menor tamaño hasta proyectos que superen los USD 12 millones.
Una negociación clave con el oficialismo
Pero el debate tendrá también una fuerte dimensión política.
La discusión del RIIR comenzará a las 16 del miércoles. Una hora después está previsto que otro plenario de comisiones retome el tratamiento del llamado “Súper RIGI”, una iniciativa promovida por el Gobierno para otorgar beneficios especiales a proyectos superiores a USD 1.000 millones vinculados con las denominadas “industrias del futuro”.
La Libertad Avanza necesita ampliar sus apoyos en el Senado y observa con especial interés los diez votos del bloque radical.
En ese contexto, dentro del oficialismo se analiza avanzar con el proyecto de Vischi como parte de un entendimiento que facilite, a cambio, el respaldo radical al Súper RIGI.
La negociación todavía está abierta. Una parte de la oposición dialoguista reclama modificaciones al proyecto enviado por el Ejecutivo y resiste aprobar sin cambios una iniciativa que ya obtuvo media sanción en Diputados.
El miércoles, entonces, no sólo comenzará a discutirse un nuevo sistema de incentivos fiscales. También quedará expuesta una negociación más amplia entre radicales y libertarios sobre el rumbo que tendrán las políticas destinadas a atraer inversiones y sobre los votos que necesita el Gobierno para avanzar con una de sus principales apuestas económicas en el Congreso.



