El Súper RIGI, trabado en el Senado

La Libertad Avanza buscará este miércoles avanzar con el dictamen del denominado Súper RIGI en el Senado, pero todavía no consiguió cerrar un acuerdo con los bloques dialoguistas, que condicionan su respaldo a una serie de modificaciones.
El plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional e Inversión y Legislación General fue convocado para las 17 en el Salón Azul. El objetivo del oficialismo es completar el trámite de comisión y llevar el proyecto al recinto durante la primera quincena de septiembre.
La iniciativa ya cuenta con media sanción de Diputados, donde fue aprobada el 24 de junio por 130 votos afirmativos, 106 negativos y siete abstenciones. Sin embargo, el escenario en la Cámara alta obliga al Gobierno a negociar especialmente con el PRO, la UCR y los bloques provinciales.
Los cambios que piden los aliados
Uno de los reclamos consiste en permitir que industrias ya existentes puedan acceder a los beneficios del régimen. El proyecto aprobado por Diputados está orientado principalmente a nuevas actividades y grandes proyectos de inversión.
También se analiza incorporar obligaciones para que las empresas beneficiadas realicen obras de infraestructura, especialmente sobre rutas nacionales, y otorgar una mayor participación a las provincias en los estudios y evaluaciones previas de las inversiones.
Otro de los puntos que genera resistencia es la denominada cláusula de “Compre Nacional”. El texto actual eliminó la obligación estricta de destinar un 20% de las adquisiciones a proveedores locales y establece que las empresas argentinas tendrán prioridad solamente cuando puedan ofrecer condiciones de precio y calidad equivalentes a las internacionales.
Este aspecto concentra cuestionamientos de legisladores radicales y representantes provinciales, que buscan garantizar una mayor participación de las empresas nacionales en los proyectos alcanzados por el régimen.
Beneficios para las grandes inversiones
El Súper RIGI contempla una fuerte batería de incentivos fiscales, aduaneros y cambiarios. Entre ellos se incluye una reducción del Impuesto a las Ganancias al 15%, mecanismos de amortización acelerada, créditos fiscales para cancelar IVA y una alícuota del 10% para contribuciones patronales.
También prevé exenciones sobre derechos de importación y exportación, eliminación de determinadas restricciones para operar y una disponibilidad progresiva de las divisas provenientes de exportaciones. A partir del tercer año, los proyectos incluidos en el régimen podrían disponer del 100% de los dólares generados.
En paralelo, el Senado analizará una iniciativa impulsada por el radical Eduardo Vischi para crear un régimen destinado a inversiones de empresas medianas del agro, la industria y los servicios.
Ese proyecto contempla inversiones superiores a los 12 millones de dólares durante los primeros dos años y aparece también como parte de las negociaciones entre el oficialismo y la oposición dialoguista.
La discusión del miércoles será clave para determinar si el Gobierno logra conservar el texto aprobado por Diputados o debe aceptar modificaciones. Si el Senado introduce cambios, la iniciativa tendrá que regresar a la Cámara baja antes de convertirse en ley.



