Córdoba lanza un plan para refinanciar las deudas de 738 mil familias

El gobernador Martín Llaryora anunció el programa “Alivio Cordobés”, una iniciativa destinada a facilitar la refinanciación de deudas de tarjetas de crédito y préstamos personales de hogares que se encuentran en situación de morosidad.
El Gobierno provincial enviará el proyecto a la Legislatura de Córdoba con la intención de crear un mecanismo que permita concentrar distintos compromisos financieros en una única cuota, extender los plazos de pago y reducir las tasas que actualmente afrontan las familias.
Según las estimaciones difundidas por la Provincia, el universo potencial alcanza a más de 738 mil titulares de cuentas bancarias con dificultades para cumplir sus obligaciones.
Una tasa del 35% y hasta 48 cuotas
Uno de los principales puntos del programa será la reducción del costo financiero.
El esquema prevé una tasa nominal anual cercana al 35%, considerablemente inferior a los niveles que actualmente aplican muchas entidades financieras a las refinanciaciones de tarjetas y préstamos personales.
Las deudas podrán reorganizarse en planes de entre 24 y 48 cuotas.
El objetivo es transformar distintos vencimientos y saldos impagos en una obligación mensual previsible y compatible con los ingresos familiares.
Quiénes podrán acceder
El programa estará dirigido principalmente a hogares de ingresos medios y bajos que hayan caído en mora.
De acuerdo con los detalles conocidos hasta ahora, podrán acceder personas cuyos ingresos familiares no superen los diez salarios mínimos, un límite que actualmente se ubica alrededor de los $3,7 millones mensuales.
Las deudas deberán haber sido contraídas y encontrarse incumplidas hasta el 31 de julio de 2026.
El mecanismo comprenderá principalmente saldos de tarjetas de crédito y préstamos personales utilizados para gastos familiares.
Quedarán excluidas las obligaciones relacionadas con juegos de azar y determinados consumos considerados suntuarios.
Bancor y entidades privadas
El Banco de Córdoba tendrá un papel central en la implementación, pero el Gobierno provincial pretende que también se incorporen bancos privados.
La intención es generar un esquema amplio que permita refinanciar las obligaciones dentro de las propias entidades financieras donde fueron contraídas.
Una vez sancionada la ley, los deudores tendrían un período aproximado de tres meses para incorporarse al programa.
El Estado también resignará impuestos
El plan se basa en un esquema de esfuerzo compartido entre el sector público, los bancos y los deudores.
La Provincia prevé reducir la carga de Ingresos Brutos aplicada sobre los intereses de estas operaciones para contribuir a disminuir el costo de las refinanciaciones.
También se invitará a municipios y comunas a adoptar medidas similares respecto de las tasas locales que afectan a la actividad financiera.
Las entidades bancarias, por su parte, deberán aceptar una rentabilidad menor sobre las operaciones refinanciadas.
Las familias asumirán el compromiso de cumplir con las nuevas cuotas acordadas.
“La gente trabaja, paga y cada día debe más”
Llaryora vinculó la iniciativa con el crecimiento del endeudamiento destinado a cubrir necesidades cotidianas.
El mandatario señaló que detrás de las estadísticas aparecen hogares que utilizan tarjetas o préstamos para reparar un vehículo utilizado para trabajar, afrontar los estudios de sus hijos o financiar otros gastos familiares.
“La gente trabaja, paga y cada día debe más”, afirmó al presentar el programa.
También sostuvo que aliviar el endeudamiento puede tener efectos sobre la actividad económica porque una reducción de los intereses permitiría recuperar parte del ingreso disponible de los hogares.
La apuesta provincial es que esos recursos vuelvan al consumo en almacenes, comercios, carnicerías y otros establecimientos locales.
El endeudamiento familiar gana espacio en la agenda política
El anuncio cordobés aparece en momentos en que el crecimiento de la morosidad de los hogares se convirtió en uno de los principales temas de discusión económica.
Millones de argentinos mantienen actualmente compromisos con bancos, tarjetas, financieras o plataformas digitales y una proporción creciente comenzó a registrar atrasos en sus pagos.
El debate también llegó al Congreso y a distintas provincias, donde comenzaron a analizarse mecanismos destinados a refinanciar obligaciones y limitar los efectos sociales del sobreendeudamiento.
El Gobierno nacional mantiene una posición diferente. El presidente Javier Milei rechazó que el Estado deba intervenir directamente sobre las deudas particulares, mientras que el ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que los problemas entre entidades financieras y deudores deben resolverse entre privados.
Córdoba eligió avanzar por otra vía.
Con “Alivio Cordobés”, Llaryora intenta convertir al Estado provincial en articulador de un acuerdo entre bancos y familias que permita reducir intereses, extender plazos y evitar que quienes ya ingresaron en mora continúen acumulando deudas imposibles de cancelar.



