Diputados aprobó por unanimidad la Ley Joaquín

Con 220 votos afirmativos, la Cámara baja dio media sanción al proyecto que establece medidas obligatorias de seguridad para arcos, aros, postes y juegos recreativos. La iniciativa nació tras la muerte de Joaquín Stefano Gatto, un niño de 12 años que perdió la vida al caerle encima un arco de fútbol que no estaba correctamente fijado.
La Cámara de Diputados de la Nación dio un contundente respaldo a la denominada Ley Joaquín, una iniciativa destinada a prevenir accidentes en clubes, escuelas, plazas y otros espacios deportivos y recreativos.
El proyecto fue aprobado durante la madrugada de este jueves con 220 votos afirmativos, sin votos negativos ni abstenciones, y ahora será enviado al Senado para continuar su tratamiento.
La iniciativa había obtenido previamente dictámenes favorables y unánimes de las comisiones de Deportes y de Familias, Niñez y Juventudes. Fue impulsada en el Congreso por la diputada nacional Luciana Potenza, de Unión por la Patria, a partir de la lucha iniciada por la familia de Joaquín Stefano Gatto.
La tragedia que dio origen al proyecto
Joaquín tenía 12 años y era oriundo de Ramos Mejía. En enero de 2026 participaba de un campamento en Junín de los Andes, Neuquén, cuando un arco de fútbol que no se encontraba correctamente fijado al piso cayó sobre su cuerpo.
El accidente ocurrió el 4 de enero. Las gravísimas lesiones sufridas por el niño provocaron su muerte al día siguiente.
Desde entonces, sus padres, Serena Campos Lobos y Adrián Gatto, comenzaron una campaña para establecer controles obligatorios que permitan evitar que estructuras deportivas mal instaladas vuelvan a provocar una tragedia.
La consigna que acompañó esa lucha fue clara: “Que el juego no cueste la vida”.
Los padres de Joaquín estuvieron presentes en uno de los palcos de Diputados durante la votación que otorgó media sanción al proyecto.
Qué establece la Ley Joaquín
La iniciativa establece condiciones obligatorias de seguridad para la instalación, fijación, mantenimiento y utilización de elementos deportivos y recreativos tanto en espacios públicos como privados.
Entre los elementos alcanzados aparecen los arcos utilizados en fútbol, hockey, handball y rugby, los aros de básquet, los postes para redes de vóley y diferentes estructuras y juegos instalados en plazas y espacios recreativos.
El principio central es sencillo: ningún elemento pesado susceptible de volcarse podrá permanecer sin un sistema adecuado de fijación, anclaje o contrapeso.
En el caso de estructuras removibles, las instituciones deberán disponer además de espacios apropiados para guardarlas o mantenerlas aseguradas cuando no sean utilizadas.
También se contemplan protecciones acolchadas en columnas, paredes y postes cuando sea necesario amortiguar posibles impactos.
Clubes, escuelas y espacios públicos
Las obligaciones alcanzarán a instituciones públicas y privadas que cuenten con equipamiento deportivo o recreativo, independientemente de su forma jurídica.
La norma contempla de esta manera a clubes, establecimientos educativos, centros deportivos, plazas, parques y otros espacios donde niños, adolescentes y adultos realizan actividades recreativas.
Las instalaciones deberán conservar condiciones adecuadas de estabilidad y seguridad durante toda su vida útil y las autoridades jurisdiccionales deberán establecer mecanismos de inspección y certificación.
Los certificados correspondientes deberán encontrarse disponibles y visibles en los establecimientos.
Además, para la contratación de determinados seguros las instituciones deberán acreditar el cumplimiento de las medidas de seguridad establecidas.
Un plazo para adecuar las instalaciones
El proyecto contempla un período de adaptación para que clubes y establecimientos puedan realizar las modificaciones necesarias.
Cada jurisdicción podrá determinar sus propios plazos. En caso de que no lo haga, se establece como referencia un período máximo de un año, con posibilidad de una única prórroga.
La Subsecretaría de Deportes de la Nación tendrá funciones de coordinación y asistencia y deberá elaborar estándares técnicos mínimos y guías destinadas a facilitar la implementación de las medidas.
Las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires deberán adherir al régimen y establecer las autoridades encargadas de controlar su cumplimiento y aplicar las sanciones correspondientes.
Una tragedia que no fue un caso aislado
El caso de Joaquín volvió a poner en discusión un problema que registra antecedentes en todo el país.
Una investigación realizada por especialistas pediátricos relevó al menos 19 niños y adolescentes que sufrieron traumatismos graves por la caída de arcos deportivos durante los últimos 15 años. Doce de esos casos terminaron con víctimas fatales.
La estadística convirtió el reclamo de la familia Gatto en una problemática de alcance nacional y aceleró la búsqueda de consensos legislativos.
La Provincia ya avanzó con una norma similar
La provincia de Buenos Aires también sancionó una Ley Joaquín que establece obligaciones de instalación, mantenimiento y fijación para arcos deportivos, aros de básquet, postes, juegos de plaza y otros elementos recreativos ubicados tanto en espacios públicos como privados.
La iniciativa bonaerense consiguió avanzar rápidamente luego de la tragedia y se convirtió en uno de los primeros antecedentes del esquema que ahora busca extenderse a todo el país.
Una votación sin grietas
En una sesión marcada por fuertes discusiones políticas alrededor de la reforma del Banco Central y la denominada Inocencia Fiscal II, la Ley Joaquín consiguió algo poco habitual dentro del Congreso: el respaldo de todos los bloques presentes.
Los 220 votos afirmativos reflejaron un consenso transversal alrededor de una norma cuyo objetivo es establecer controles básicos sobre estructuras utilizadas diariamente por miles de niños.
Con la media sanción de Diputados, la iniciativa deberá ahora superar el tratamiento del Senado para convertirse definitivamente en ley nacional.



