
Un relevamiento regional muestra una fuerte diferencia entre las dos cámaras del Congreso: los senadores argentinos ingresan al grupo de los diez mejor remunerados, mientras que los diputados se ubican en el puesto 14. Colombia encabeza ampliamente el ranking.
Las dietas de los legisladores argentinos muestran una particularidad frente al resto de América Latina: senadores y diputados perciben remuneraciones diferentes y, dentro de la propia Cámara alta, conviven actualmente dos escalas salariales.
Según el relevamiento 2026 de la Fundación Directorio Legislativo, los senadores argentinos que aceptaron las últimas actualizaciones salariales perciben una remuneración bruta equivalente a US$7.917 mensuales, mientras que quienes renunciaron a esos incrementos cobran alrededor de US$6.821.
Los diputados nacionales, en tanto, reciben una dieta equivalente a US$5.398 mensuales.
Esta diferencia lleva a que el Senado argentino se ubique dentro de los diez primeros lugares del ranking regional, mientras que la Cámara de Diputados cae al puesto 14.
Colombia lidera con más de US$17.600
El Congreso de Colombia encabeza ampliamente la clasificación, con remuneraciones equivalentes a US$17.654 mensuales tanto para senadores como para representantes.
La cifra representa un incremento del 48,5% medido en dólares respecto del relevamiento anterior. Sin embargo, Directorio Legislativo aclaró que el salto no responde exclusivamente al aumento de los salarios en moneda local: también incidió fuertemente la apreciación del peso colombiano.
En segundo lugar aparecen los senadores de México, con US$11.068 mensuales, mientras que Uruguay completa el podio regional con US$9.920.
Luego se ubican Perú, con US$9.471; Brasil, con US$9.088; Chile, con US$9.007; Costa Rica, con US$8.810; y Guatemala, con US$8.032.
Argentina aparece inmediatamente después con los senadores que aceptaron los incrementos salariales.
Más abajo figuran Paraguay, México en el caso de sus diputados, Panamá, Ecuador y finalmente Honduras, que registra las remuneraciones más bajas del relevamiento.
Dos salarios dentro del Congreso argentino
Argentina y México son los únicos países analizados donde existe una diferencia estructural significativa entre las remuneraciones de las dos cámaras.
En Argentina, además, algunos senadores optaron por no acompañar los incrementos derivados de las paritarias del personal legislativo, lo que generó dos niveles diferentes de dieta dentro del mismo cuerpo.
La brecha con Diputados también es considerable. Mientras un senador alcanzaría actualmente una remuneración bruta superior a los $12 millones mensuales, los diputados perciben alrededor de $6,5 millones de dieta, cifra que puede acercarse a $7,9 millones al incorporar conceptos como movilidad y desarraigo.
El relevamiento permite comparar la posición relativa de cada Congreso, aunque sus autores advierten que los valores en dólares deben analizarse con cautela: las diferencias responden tanto a las decisiones salariales de cada país como a las fluctuaciones de sus monedas.



