Bullrich buscó explicar la contradicción de Milei con Thatcher y Malvinas

Patricia Bullrich salió a defender el giro de Javier Milei sobre la cuestión Malvinas y buscó explicar cómo el Presidente puede reivindicar a Margaret Thatcher mientras endurece su postura contra el Reino Unido por la explotación petrolera en las islas.
La senadora nacional sostuvo que deben diferenciarse dos dimensiones de la ex primera ministra británica: su política económica y su actuación durante la guerra de 1982.
“Una cosa es Thatcher economista y otra cosa es Thatcher al frente de la guerra”, afirmó Bullrich, intentando despejar una de las principales contradicciones que enfrenta el discurso presidencial.
Milei expresó reiteradamente su admiración por Thatcher. Durante la campaña presidencial de 2023 llegó a definirla como una de las grandes dirigentes de la historia y posteriormente volvió a elogiarla por las reformas económicas realizadas en Gran Bretaña.
La figura de Thatcher, sin embargo, tiene una carga particularmente sensible para la Argentina. Fue la primera ministra británica durante la Guerra de Malvinas y bajo su gobierno se tomó, entre otras decisiones, la orden de hundir al crucero ARA General Belgrano, donde murieron 323 argentinos.
Bullrich sostuvo que la valoración de Milei apunta exclusivamente a las reformas económicas impulsadas durante su gobierno. Según la legisladora, Thatcher transformó una economía británica atravesada por conflictos laborales y problemas industriales y consolidó a Londres como uno de los principales centros financieros internacionales.
Otra cosa, planteó, fue su actuación durante la guerra.
La discusión reapareció después de que Milei anunciara una batería de medidas frente al avance de la explotación petrolera británica alrededor de las Malvinas.
El Gobierno prepara un endurecimiento de las sanciones contra las empresas que participen directa o indirectamente de operaciones hidrocarburíferas sin autorización argentina. El foco está puesto especialmente sobre el proyecto Sea Lion, que prevé explotar importantes reservas de petróleo al norte del archipiélago.
Bullrich respaldó esa decisión y aseguró que Argentina no puede permanecer pasiva mientras avanza la extracción. “Se están robando nuestro petróleo”, sostuvo.
La dirigente también rechazó las comparaciones entre Milei y Leopoldo Fortunato Galtieri que comenzaron a circular desde sectores opositores después de la cadena nacional del Presidente.
La crítica apunta a que Milei estaría apelando a la cuestión Malvinas en un momento políticamente delicado para su gobierno, de manera similar —aunque sin una aventura militar— al intento de la dictadura de recuperar legitimidad mediante la guerra de 1982.
Bullrich calificó a Galtieri como un personaje “nefasto” y negó cualquier paralelismo. Argumentó que el endurecimiento de la posición argentina responde al avance concreto de los proyectos petroleros y no a una estrategia electoral.
Además, defendió la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia, iniciada durante el gobierno de Alberto Fernández, y sostuvo que tendrá funciones tanto logísticas como militares.
El cambio de discurso de Milei abre, de todos modos, un nuevo capítulo político. El Presidente que durante años reivindicó públicamente a Thatcher ahora coloca a la soberanía sobre Malvinas y los recursos del Atlántico Sur en el centro de su agenda.
Bullrich intentó resolver esa contradicción mediante una división tajante: admirar a Thatcher por su programa económico, sostuvo, no significa reivindicar a la dirigente que encabezó al Reino Unido durante la guerra contra la Argentina.



