Georgieva comparó la recuperación argentina con la historia de Messi

La directora gerente del FMI destacó la reducción de la inflación, el equilibrio fiscal y la acumulación de reservas, pero advirtió que los resultados deberán reflejarse en mejores salarios, empleos de calidad y mayores oportunidades para la población.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, elogió los avances del programa económico argentino y comparó el proceso de estabilización con la trayectoria de Lionel Messi, marcada por años de esfuerzo, frustraciones y perseverancia antes de alcanzar la consagración mundial.
Tras finalizar su visita al país, la titular del organismo publicó un artículo en el que sostuvo que la Argentina comenzó a mirar más allá de la próxima crisis y a preguntarse cuáles pueden ser sus oportunidades durante la próxima década.
La comparación surgió después de que el ministro de Economía, Luis Caputo, le entregara una camiseta de la Selección argentina con su apellido y el número 10. Georgieva recordó que Messi levantó la Copa del Mundo a los 35 años, luego de atravesar derrotas y cuestionamientos.
Para la funcionaria, las grandes transformaciones económicas también requieren constancia y pueden demorar más tiempo del esperado.
Elogios al programa económico
Georgieva destacó que la Argentina logró dos años consecutivos de superávit fiscal primario, redujo la inflación a alrededor del 30%, comenzó a reconstruir las reservas del Banco Central y mejoró su acceso al financiamiento.
También remarcó la recuperación de la actividad económica, la reducción de la pobreza, la baja del riesgo soberano y las mejoras en la calificación crediticia otorgadas por las principales agencias internacionales.
Según señaló, estos resultados fueron posibles por las políticas implementadas por la administración de Javier Milei y por el esfuerzo realizado por la sociedad argentina.
La titular del FMI consideró que la estabilización permite que las familias recuperen la capacidad de ahorrar, que las empresas puedan planificar inversiones a largo plazo y que los bancos amplíen el crédito destinado a la producción y el consumo.
El ejemplo de Bulgaria
Georgieva vinculó el proceso argentino con la experiencia de Bulgaria, su país natal, que durante la década de 1990 atravesó una crisis bancaria y un período de hiperinflación.
Recordó que su madre perdió los ahorros de toda su vida y que ella misma guardaba dólares dentro de una caja de lata escondida en un armario.
La recuperación, explicó, no fue inmediata. Requirió reformas difíciles, instituciones más fuertes y varios años de continuidad hasta que regresaron las inversiones, aumentó el empleo y mejoraron las condiciones de vida.
Para Georgieva, la principal enseñanza es que estabilizar una economía es difícil, pero sostener esa estabilidad durante el tiempo suficiente para que sus beneficios alcancen a toda la población representa un desafío todavía mayor.
El potencial de Vaca Muerta
Durante su visita a Vaca Muerta, la directora del Fondo destacó el potencial energético de la Argentina y la capacidad de sus profesionales, empresarios y trabajadores para transformar los recursos naturales en una plataforma de crecimiento.
También mencionó las posibilidades que ofrecen la minería, el sector agropecuario, las universidades, los servicios basados en el conocimiento y la capacidad emprendedora del país.
No obstante, señaló que la próxima etapa deberá lograr que esas oportunidades se extiendan hacia el conjunto de la economía y no queden concentradas únicamente en algunos sectores.
En ese sentido, destacó que ya fueron aprobados proyectos de inversión por más de US$45.000 millones dentro del régimen para grandes inversiones y que existen iniciativas en preparación por un monto todavía mayor.
Los avances deben llegar a la vida cotidiana
Georgieva reconoció que una parte importante de la sociedad todavía enfrenta dificultades económicas. Como ejemplo, relató una conversación con una maquilladora que trabaja en tres empleos y cuya situación personal aún no mejoró, aunque mantiene expectativas sobre el futuro del país.
La funcionaria sostuvo que el éxito del programa no deberá medirse solamente por la inflación, las reservas o las cuentas públicas.
El verdadero resultado, afirmó, dependerá de que aumenten las inversiones, crezcan las pequeñas y medianas empresas, se generen empleos de mayor calidad, mejoren los salarios y los beneficios del crecimiento puedan observarse en la vida cotidiana de los argentinos.
El FMI pidió mantener el rumbo
La directora del organismo respaldó la propuesta oficial para fortalecer la independencia del Banco Central y reclamó la construcción de un marco fiscal duradero, con reglas claras e instituciones capaces de sostener el equilibrio de las cuentas públicas más allá de un gobierno determinado.
Georgieva aseguró que la Argentina sentó las bases para construir un futuro más estable, pero advirtió que la transformación demandará tiempo.
El principal desafío, concluyó, será mantener el rumbo, consolidar la confianza y convertir los avances económicos actuales en una prosperidad duradera y compartida por toda la sociedad.



