Villarruel habilitó a Fernández Sagasti a votar a distancia, pero el Senado tendrá la última palabra

La vicepresidenta autorizó de manera excepcional la participación remota de la senadora mendocina, quien atraviesa un embarazo y tiene indicación médica de no viajar a Buenos Aires. La medida deberá ser ratificada por el pleno y puede tener impacto directo en la ajustada votación de la denominada Ley de Tierras.
La presidenta del Senado, Victoria Villarruel, habilitó a la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti a participar en forma remota de la próxima sesión de la Cámara alta, una decisión que adquiere especial relevancia por la estrecha disputa de votos alrededor del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y su capítulo referido a las tierras rurales.
Fernández Sagasti había solicitado formalmente que se arbitraran los mecanismos necesarios para poder intervenir y votar a distancia debido a que, por su embarazo, tiene prescripción médica de permanecer en Mendoza y evitar el traslado a Buenos Aires.
Ante el pedido, Villarruel firmó el Decreto de Presidencia 66/26, que habilita de manera individual, excepcional y transitoria la participación remota de la legisladora.
El texto deja expresamente establecido que la autorización no modifica el Reglamento del Senado ni crea un sistema general de sesiones virtuales. Además, instruye a las secretarías Parlamentaria y Administrativa para que dispongan los medios técnicos necesarios que garanticen la participación de Fernández Sagasti.
Sin embargo, la decisión de Villarruel no cierra la discusión. El decreto fue dictado “ad referéndum” del Senado y deberá ser puesto a consideración del pleno en la primera sesión que se realice. Es decir, serán los propios senadores quienes deberán convalidar la autorización.
Un voto que puede modificar el resultado
La cuestión excede el caso individual de Fernández Sagasti. La sesión prevista para este jueves 6 de agosto aparece atravesada por una negociación voto a voto alrededor del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, particularmente por las modificaciones vinculadas al régimen de tierras rurales y su adquisición por capitales extranjeros.
Fernández Sagasti integra el sector que rechaza la iniciativa. Su imposibilidad de viajar a Buenos Aires dejaba al bloque opositor con una banca menos al momento de votar. La habilitación de la participación remota cambia ese escenario y permite que la mendocina pueda computar su voto negativo.
El oficialismo y sus aliados vienen negociando una mayoría que todavía aparece ajustada. La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores propios y necesita sumar respaldos de otros bloques para avanzar con el proyecto. En las últimas semanas surgieron rechazos y dudas dentro del radicalismo y entre legisladores provinciales, lo que volvió especialmente relevante cada presencia en el recinto.
En ese contexto, el voto de Fernández Sagasti podría resultar determinante. Una diferencia de apenas un senador puede definir la aprobación o el rechazo de la iniciativa e incluso provocar un empate.
Ese último escenario agregaría un dato político adicional: si la votación quedara igualada, sería la propia Victoria Villarruel, en su condición de presidenta del Senado, quien tendría que desempatar.
De esta manera, el pedido originado en una situación personal y médica terminó convirtiéndose en una cuestión institucional con consecuencias políticas concretas. Villarruel permitió que Fernández Sagasti pueda participar a distancia, pero la primera decisión de la sesión será del pleno: los senadores deberán convalidar la excepción antes de una votación en la que cada banca puede terminar siendo decisiva.




