Polémica por un libro que incluye textos de condenados por delitos de lesa humanidad

La obra “Larrabure. Voces para el reencuentro” fue presentada en el Anexo de la Cámara de Diputados. Entre sus autores aparecen Horacio Losito y Eduardo Cardozo, ambos condenados en causas por crímenes de lesa humanidad. Los organizadores definieron la actividad como una convocatoria al diálogo y la reconciliación, mientras que sectores opositores y organismos vinculados a derechos humanos cuestionaron el encuentro.
Una presentación realizada en la Cámara de Diputados volvió a abrir la discusión política sobre la interpretación de la violencia de los años setenta y los crímenes cometidos durante la última dictadura.
El 22 de septiembre se presentó en el Auditorio Raúl Alfonsín del Anexo A de Diputados el libro Larrabure. Voces para el reencuentro, compilado por el general retirado José Luis Figueroa. La publicación reúne 48 textos de familiares, militares, religiosos y protagonistas vinculados con los hechos de aquella década.
La actividad contó con legisladores nacionales y dirigentes vinculados al oficialismo, además de representantes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad. Página/12 informó que la organización estuvo a cargo del diputado tucumano Federico Agustín Pelli. Entre los asistentes estuvieron Cecilia Pando, Arturo Larrabure, Silvia Ibarzábal y el obispo castrense Santiago Olivera.
Dos condenados por delitos de lesa humanidad entre los autores
La controversia se produjo, fundamentalmente, porque entre quienes aportaron textos a la publicación aparecen Horacio Losito y Eduardo Cardozo, condenados judicialmente por delitos cometidos durante el terrorismo de Estado.
Losito fue condenado a 25 años de prisión en una causa por delitos cometidos en Corrientes y recibió además prisión perpetua por su responsabilidad en la denominada Masacre de Margarita Belén. En 2023 recibió una nueva condena de 25 años, posteriormente unificada en prisión perpetua con las penas anteriores.
Cardozo, por su parte, fue condenado a prisión perpetua en causas vinculadas con el aparato represivo que funcionó en San Juan durante la última dictadura. Documentación judicial lo ubica dentro de la estructura vinculada al Regimiento de Infantería de Montaña 22 y a hechos de privación ilegal de la libertad y tormentos. (
El libro está centrado en la figura del coronel Argentino del Valle Larrabure, secuestrado el 11 de agosto de 1974 durante el ataque del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) a la Fábrica Militar de Villa María, Córdoba.
Larrabure permaneció cautivo durante más de un año y su cuerpo fue encontrado en agosto de 1975 en las afueras de Rosario. Su familia sostiene que fue asesinado durante el cautiverio, mientras que el ERP afirmó en aquel momento que se había suicidado.
La obra también incluye aportes de otras figuras vinculadas con las discusiones políticas y judiciales sobre los años setenta, entre ellas el exmilitar carapintada Aldo Rico y el exjuez Eduardo Riggi.
Los organizadores hablaron de “reencuentro”
Figueroa presentó la publicación como un intento de promover el diálogo entre sectores enfrentados por las interpretaciones del pasado argentino.
Según explicó durante el acto, el objetivo consiste en modificar la forma en que la sociedad se relaciona con aquella historia y transmitirla a las nuevas generaciones desde una perspectiva de reconciliación. La presentación también destacó las figuras de Raúl Alfonsín y Carlos Menem y distintas experiencias históricas de diálogo político.
El obispo castrense Santiago Olivera participó de la apertura. La publicación, además, se inscribe en torno a la figura de Larrabure, declarado Siervo de Dios y cuya causa de beatificación continúa su trámite en la Iglesia Católica.
Cecilia Pando celebró la realización del acto
Una de las participantes fue Cecilia Pando, conocida por su defensa pública de militares condenados por delitos de lesa humanidad.
Pando destacó especialmente que la presentación pudiera realizarse dentro del Congreso y sostuvo que actualmente existe un espacio para exponer una interpretación de los acontecimientos de los años setenta que, según afirmó, no habría tenido lugar durante los gobiernos kirchneristas.
También participaron Arturo Larrabure y Silvia Ibarzábal, quienes actualmente se desempeñan como asesores en materia de derechos humanos del Ministerio de Defensa, según informó Página/12.
Críticas desde la oposición
El encuentro generó cuestionamientos políticos por haberse realizado dentro de una dependencia del Congreso y por la participación en el libro de personas condenadas por delitos de lesa humanidad.
La diputada Myriam Bregman cuestionó públicamente la actividad y vinculó el encuentro con otras acciones realizadas en los últimos años en reconocimiento de militares que participaron tanto de la Guerra de Malvinas como de la represión ilegal durante la dictadura.
Página/12 caracterizó el episodio como parte de un intento de sectores libertarios por “blanquear a los represores”. Esa definición corresponde al enfoque editorial del medio. Los organizadores, en cambio, presentaron el encuentro bajo los conceptos de “reencuentro”, “reconciliación” y “paz social”.
Una discusión que vuelve al Congreso
La presentación se suma a una serie de controversias producidas durante los últimos años alrededor de homenajes, visitas y actividades relacionadas con militares condenados por crímenes cometidos durante la última dictadura.
El episodio vuelve a trasladar al ámbito parlamentario una disputa que excede la presentación del libro: cómo abordar institucionalmente la violencia política de los años setenta sin equiparar hechos históricos y responsabilidades jurídicas diferentes, y qué lugar corresponde otorgar desde organismos públicos a personas que cuentan con condenas firmes por delitos de lesa humanidad.



