Jubilados frente a un Congreso vallado

La protesta reunió a organizaciones de jubilados, la CGT, las dos CTA, movimientos sociales y sectores de la economía popular. Los manifestantes reclamaron una recomposición urgente de los haberes y denunciaron el deterioro de las condiciones de vida de los adultos mayores.
Una multitud se movilizó este miércoles hacia el Congreso Nacional para acompañar el reclamo de los jubilados, en medio de un amplio despliegue de las fuerzas de seguridad en el centro porteño.
La concentración comenzó durante la tarde en la zona de las avenidas Rivadavia y Rodríguez Peña. Desde allí, las distintas columnas avanzaron hacia el Palacio Legislativo para exigir una mejora de las jubilaciones, la defensa del sistema previsional y la recuperación de las prestaciones sanitarias.
La marcha contó con la participación de la Confederación General del Trabajo, las dos vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina, la Unión de Trabajadores de la Economía Popular, agrupaciones de jubilados y diferentes movimientos sociales.
Reclamos por los ingresos y la atención médica
Los manifestantes denunciaron que los haberes previsionales perdieron poder adquisitivo y que una parte importante de los adultos mayores enfrenta dificultades para cubrir alimentos, medicamentos, tarifas y gastos básicos.
Durante la movilización también se cuestionó la política económica del Gobierno nacional y la prioridad otorgada al equilibrio fiscal. Los dirigentes sindicales sostuvieron que el ordenamiento de las cuentas públicas no puede realizarse a costa del hambre y el deterioro de las condiciones de vida de los sectores más vulnerables.
Entre los referentes presentes estuvieron el secretario general de la CGT, Jorge Sola, y el diputado nacional Horacio Pietragalla, quienes criticaron la respuesta del Ejecutivo frente a la situación de los jubilados.
La CGT reactiva su plan de lucha
La jornada marcó además la reactivación del plan de protesta acordado por las centrales obreras y los movimientos sociales. La dirigencia sindical adelantó que las medidas continuarán durante las próximas semanas y confirmó una movilización para el 7 de agosto, día de San Cayetano.
Los gremios tampoco descartaron avanzar con un paro general en caso de que el Gobierno no abra una instancia de diálogo ni responda a los reclamos salariales, laborales y previsionales.
La protesta tuvo réplicas en distintas provincias y buscó exhibir una señal de unidad entre jubilados, trabajadores registrados, organizaciones sociales y sectores de la economía popular frente a las políticas de ajuste.



