El peronismo sale a la calle para frenar la reforma de la Ley de Tierras

El PJ bonaerense, el Frente Renovador y La Cámpora movilizarán este jueves al Congreso mientras el Senado debate el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La protesta también contará con la participación de sectores sindicales y organizaciones sociales. En el recinto, el Gobierno asegura que tiene los votos, aunque admite que la definición será ajustada.
El peronismo prepara una movilización al Congreso para este jueves 6 de agosto, en coincidencia con la sesión del Senado en la que el Gobierno intentará aprobar el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que incluye una controvertida modificación al régimen de tierras rurales.
La protesta reunirá a distintos sectores de la oposición, aunque las principales organizaciones peronistas decidieron realizar convocatorias y concentraciones por separado.
El Partido Justicialista bonaerense, alineado con el gobernador Axel Kicillof, convocó a concentrarse desde el mediodía en la esquina de Virrey Ceballos e Hipólito Yrigoyen. También participará el Movimiento Derecho al Futuro, el espacio político que encabeza el mandatario provincial.
El Frente Renovador de Sergio Massa realizará su propia concentración desde las 14 en las inmediaciones del monumento a Mariano Moreno, en Plaza Congreso.
La Cámpora también confirmó que movilizará su estructura militante para expresar el rechazo a los cambios propuestos por el Gobierno.
Sindicatos y organizaciones sociales se suman a la protesta
La convocatoria excederá al peronismo.
La CGT anticipó su participación y se incorporará a una movilización en la que también estarán presentes las dos CTA, organizaciones sociales vinculadas a la UTEP, agrupaciones políticas, entidades ambientalistas y distintos espacios autoconvocados.
Durante las últimas semanas se realizaron banderazos, recolecciones de firmas y actividades en distintos puntos del país bajo consignas vinculadas con la defensa de la tierra y los recursos naturales.
Sectores de la Iglesia y organizaciones sociales también manifestaron cuestionamientos al proyecto.
El eje común de las críticas es la modificación de la Ley 26.737, sancionada en 2011, que actualmente establece restricciones a la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros.
El Gobierno cambió el proyecto para conseguir los votos
La movilización tendrá lugar mientras dentro del Senado se desarrolla una negociación voto a voto.
El proyecto ya fue modificado en numerosas oportunidades como consecuencia de las resistencias planteadas por legisladores aliados y gobernadores.
La propuesta original del Ejecutivo buscaba eliminar gran parte de las restricciones existentes, pero el último borrador incorporó un nuevo esquema que establecería un límite del 25% de tierras rurales en manos extranjeras dentro de cada provincia.
Actualmente, la legislación nacional establece un límite general del 15%.
La nueva redacción también contempla restricciones para la adquisición de tierras por parte de sociedades con participación de Estados extranjeros y establece mecanismos de autorización conjunta entre Nación y las provincias para determinados casos.
La Casa Rosada asegura que consiguió los respaldos necesarios luego de las modificaciones. Tras la reunión de la mesa política realizada este martes, fuentes oficiales admitieron, sin embargo, que la mayoría es muy ajustada.
“Tenemos los votos, estamos justos, pero los tenemos”, fue la evaluación transmitida desde el Gobierno.
Cada ausencia puede modificar la votación
La incertidumbre se concentra especialmente en la cantidad de senadores que estarán presentes al momento de votar.
Uno de los casos que puede incidir en el resultado es el de la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti, de Unión por la Patria, quien solicitó participar de manera remota debido a que atraviesa un embarazo avanzado y tiene indicación médica de no realizar viajes extensos.
Fernández Sagasti rechaza la iniciativa y su eventual ausencia podría modificar el equilibrio entre oficialismo y oposición.
La legisladora pidió autorización a la presidenta del Senado, Victoria Villarruel, para intervenir y votar virtualmente, pero la posibilidad abrió una discusión reglamentaria que todavía no tiene una definición favorable.
Una protesta con el peronismo unido en el rechazo pero dividido en las columnas
La movilización mostrará una particularidad: los principales sectores del peronismo coinciden en rechazar la reforma, pero llegarán al Congreso organizados en columnas diferentes.
El esquema refleja las divisiones internas entre el kirchnerismo, el massismo y el sector que responde a Kicillof, aunque todos buscarán ejercer presión sobre los senadores que todavía mantienen dudas respecto del proyecto.
Desde el PJ sostienen que las modificaciones pueden aumentar la extranjerización del territorio y reducir la capacidad del Estado para controlar recursos considerados estratégicos.
El Gobierno, en cambio, argumenta que la reforma busca garantizar el derecho de propiedad, facilitar inversiones y eliminar restricciones que considera excesivas.
La discusión tendrá así dos escenarios simultáneos: afuera del Congreso, una movilización opositora que buscará mostrar volumen político y social; adentro del Senado, una votación extremadamente ajustada en la que cada presencia y cada ausencia pueden resultar decisivas.



