El Senado abrió el debate del Súper RIGI y convocó a funcionarios de Economía

El proyecto impulsado por Javier Milei ya tiene media sanción de Diputados y establece fuertes beneficios impositivos, aduaneros y cambiarios para inversiones superiores a los US$1.000 millones en nuevas industrias. Las comisiones del Senado iniciaron su análisis y continuarán el próximo miércoles con funcionarios del equipo económico.
El Senado comenzó este miércoles 5 de agosto el tratamiento del denominado Súper RIGI, uno de los proyectos económicos prioritarios para el Gobierno de Javier Milei, que busca atraer inversiones superiores a los US$1.000 millones destinadas a actividades industriales y tecnológicas nuevas o con escaso desarrollo en la Argentina.
La discusión comenzó durante un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, presidida por Agustín Monteverde; Economía Nacional e Inversión, encabezada por Enrique Goerling; y Legislación General, a cargo de Nadia Márquez.
Luego de la presentación inicial, los senadores resolvieron pasar a un cuarto intermedio hasta el próximo miércoles 12 de agosto, cuando concurrirán funcionarios del Ministerio de Economía para explicar los alcances del régimen y responder las consultas de los legisladores.
Los funcionarios que irán al Senado
Monteverde anunció que para la próxima reunión fueron convocados Daniel González Casartelli, secretario de Coordinación de Energía y Minería; Pablo Lavigne, secretario de Coordinación de Producción; Daniela Ramos, subsecretaria de Industria y Economía del Conocimiento; y Carlos Guberman, secretario de Hacienda.
El presidente de Presupuesto aseguró que el proyecto apunta a facilitar inversiones en nuevas industrias por montos superiores a los US$1.000 millones y destacó que el régimen contempla un período de cinco años para la presentación de solicitudes de adhesión.
Goerling, por su parte, sostuvo que la iniciativa pretende atraer capitales hacia sectores considerados estratégicos y planteó la necesidad de que las comisiones cuenten con toda la información antes de avanzar con el dictamen.
Qué propone el Súper RIGI
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias fue presentado por el Poder Ejecutivo como una ampliación y profundización de los beneficios otorgados por el RIGI aprobado anteriormente.
Su objetivo declarado es promover actividades industriales, tecnológicas y de infraestructura que todavía no existen en el país o tienen un desarrollo experimental.
Entre los sectores mencionados por el Gobierno aparecen la cadena de valor del litio y fabricación de baterías, hidrógeno verde, plantas de GNL, reactores nucleares pequeños y medianos, paneles solares, turbinas eólicas, vehículos eléctricos, nuevos productos petroquímicos, industria aeroespacial, cadena de valor del uranio, industrialización pesquera y producción de fertilizantes de potasio y fósforo.
El piso previsto para ingresar al esquema es de US$1.000 millones, lo que lo convierte en un instrumento dirigido esencialmente a megaproyectos.
Ganancias del 15%, importaciones sin aranceles y retenciones cero
Uno de los aspectos centrales del proyecto es la magnitud de los beneficios fiscales.
El Súper RIGI establece una alícuota del 15% en el Impuesto a las Ganancias, frente al 25% previsto para los proyectos comprendidos en el RIGI tradicional.
También incorpora un mecanismo de amortización acelerada, mediante el cual puede computarse el 60% de determinadas inversiones durante el primer año y el 20% durante cada uno de los dos siguientes.
En materia de comercio exterior, establece exención de derechos de exportación desde el inicio y eliminación de aranceles para las importaciones necesarias para poner en funcionamiento los proyectos.
El texto aprobado por Diputados también contempla beneficios cambiarios y una estabilidad regulatoria de 30 años para los emprendimientos incorporados al régimen.
Provincias y municipios deberán adherir
Otro aspecto especialmente sensible para los gobernadores es que la aplicación del régimen requiere la adhesión de las provincias y municipios.
De acuerdo con el esquema anunciado por Economía, las jurisdicciones que adhieran deberán aceptar una alícuota de Ingresos Brutos de hasta el 0,5% para los proyectos alcanzados y un sistema de tasas municipales que no esté directamente vinculado con las ventas de las empresas.
Este capítulo anticipa uno de los debates más importantes en el Senado, donde la representación provincial tiene un peso decisivo y donde el oficialismo necesita construir acuerdos con bloques aliados y gobernadores.
Diputados lo aprobó por 130 votos
El proyecto ingresó formalmente al Congreso el 26 de mayo y obtuvo dictamen en la Cámara baja el 17 de junio.
Una semana después, el 24 de junio, Diputados le dio media sanción por 130 votos afirmativos, 106 negativos y 7 abstenciones.
El resultado mostró que el Gobierno pudo construir una mayoría con La Libertad Avanza y sectores aliados, aunque también dejó expuestas resistencias entre distintos bloques provinciales y opositores.
En el Senado el escenario aparece más complejo. El peronismo anticipó su rechazo y distintos legisladores opositores cuestionan la magnitud de las concesiones fiscales, la estabilidad otorgada a los inversores y el posible impacto sobre la recaudación provincial y municipal.
También existen cuestionamientos respecto de las exigencias de contratación de trabajadores y proveedores nacionales y sobre el equilibrio entre los beneficios concedidos a los grandes capitales y las obligaciones asumidas a cambio.
Una de las prioridades económicas del Gobierno
La Casa Rosada considera al Súper RIGI una pieza central de su estrategia para captar inversiones de gran escala y modificar la matriz productiva.
El ministro de Economía, Luis Caputo, sostiene que el régimen permitirá desarrollar industrias inexistentes actualmente en el país, incrementar las exportaciones y generar nuevas cadenas productivas.
Sin embargo, el Gobierno todavía deberá superar la instancia decisiva del Senado.
El inicio del debate de este miércoles no produjo dictamen. La estrategia será continuar el 12 de agosto con las explicaciones de los funcionarios de Economía y, a partir de allí, medir si La Libertad Avanza consigue reunir los respaldos necesarios para llevar uno de sus principales proyectos económicos al recinto.



