Goerling enfría un acuerdo entre el PRO y LLA

El presidente del bloque PRO en el Senado, Martín Goerling, relativizó las conversaciones entre su partido y La Libertad Avanza y cuestionó la situación económica, especialmente en el interior del país. “Está complicada la calle”, advirtió al describir la caída del consumo y las dificultades que atraviesan comercios e industrias.
El senador misionero se mostró escéptico frente a la posibilidad de alcanzar rápidamente un acuerdo electoral con el oficialismo. Consideró que todavía falta mucho para 2027 y recordó los enfrentamientos y desencuentros que atravesaron la relación entre el PRO y el Gobierno desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
Goerling sostuvo que el PRO debe conservar su identidad política y rechazó que una eventual alianza implique una subordinación a La Libertad Avanza. En ese sentido, planteó que su partido debería trabajar en la construcción de una alternativa que no represente “ni al kirchnerismo ni a Milei”.
También volvió a defender la continuidad de las PASO. Explicó que la conducción del PRO había definido mantener el sistema de primarias, aunque admitió que podrían discutirse modificaciones. Según afirmó, las reglas electorales no deberían cambiarse de acuerdo con la conveniencia circunstancial del oficialismo de turno.
El legislador dedicó buena parte de sus críticas a la economía. Señaló que en Misiones existe una fuerte caída del consumo, cierres de fábricas y comercios y dificultades crecientes para sostener la actividad productiva.
Además, cuestionó el impacto de la política energética sobre su provincia, que no posee red de gas natural y depende en gran medida de la electricidad. Goerling advirtió que el costo energético está afectando particularmente a las industrias misioneras y reclamó una respuesta específica del Gobierno nacional.
Las diferencias también se trasladan al Congreso. El jefe del bloque PRO recordó que La Libertad Avanza necesita acuerdos con otros espacios para conseguir las mayorías necesarias en el Senado.
Para Goerling, esa relación de fuerzas obliga al Gobierno a negociar cada iniciativa y construir consensos con otros bloques.
Sus declaraciones llegan mientras el oficialismo intenta recomponer vínculos con el PRO y otros sectores aliados para avanzar con su agenda legislativa. Sin embargo, desde una parte del macrismo dejan en claro que el acompañamiento parlamentario no implica, por ahora, un acuerdo político ni electoral para 2027.



