Reichardt presentó su proyecto para regular criaderos, refugios y hogares de tránsito

La diputada de La Libertad Avanza encabezó una jornada con especialistas para explicar una iniciativa que busca establecer reglas nacionales para los establecimientos dedicados a la cría, alojamiento, rescate y cuidado de animales de compañía.
La diputada nacional Karen Reichardt presentó este jueves en la Cámara de Diputados su proyecto de ley destinado a establecer un régimen nacional para la regulación, habilitación, fiscalización y control de criaderos, refugios, hogares de tránsito y pensionados para animales de compañía.
La presentación se realizó acompañada por especialistas y representantes vinculados al bienestar animal, en el marco del debate abierto alrededor de una iniciativa que apunta a fijar criterios comunes en todo el país.
El proyecto, identificado como expediente 3401-D-2026, fue presentado formalmente en julio y girado a las comisiones de Legislación General y de Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja.
Uno de sus principales puntos es la creación de un Registro Nacional de Establecimientos para Animales de Compañía, al que deberían incorporarse quienes desarrollen actividades relacionadas con la cría, guarda, alojamiento temporal, rescate, rehabilitación o comercialización de animales.
La propuesta reconoce expresamente a los animales de compañía como seres sintientes y toma como referencia las denominadas “Cinco Libertades” del bienestar animal: ausencia de hambre y sed; de miedo y angustia; de incomodidades físicas; de dolor, lesiones y enfermedades; y la posibilidad de desarrollar comportamientos naturales.
En el caso de los refugios y hogares de tránsito, el texto plantea medidas destinadas a evitar situaciones de hacinamiento y establece criterios sanitarios para los animales alojados. También prevé la esterilización antes de la adopción, salvo contraindicación veterinaria, y limita la eutanasia a situaciones de enfermedades terminales, lesiones irreversibles o sufrimiento irremediable.
Para los criaderos, la iniciativa incorpora exigencias sanitarias, genéticas y de bienestar animal. Entre otros aspectos, propone impedir la reproducción de ejemplares con determinadas patologías hereditarias y limitar prácticas reproductivas excesivas que puedan comprometer la salud de las hembras.
Otro eje está relacionado con los animales en situación de calle. El proyecto promueve campañas de castración y mecanismos de Captura, Esterilización y Retorno, al tiempo que rechaza la eliminación de animales como mecanismo de control poblacional.
También contempla la comercialización a través de plataformas digitales. En esos casos, quienes ofrezcan animales deberán encontrarse registrados y habilitados, mientras que las publicaciones destinadas a adopciones responsables realizadas sin fines de lucro quedan diferenciadas de la actividad comercial.
La iniciativa generó cuestionamientos de algunos sectores proteccionistas, especialmente por incluir dentro de un mismo marco regulatorio a criaderos comerciales y refugios u hogares de tránsito sostenidos por organizaciones o voluntarios. Sus impulsores, en cambio, sostienen que el objetivo es terminar con la informalidad, establecer controles y garantizar estándares mínimos de bienestar animal.
El debate continuará ahora en las comisiones de la Cámara de Diputados, donde el proyecto deberá reunir los consensos necesarios para avanzar hacia un dictamen.



