Carolina Moisés: “El bioetanol puede ser la ‘Vaca Viva’ del Norte Grande”

La senadora nacional por Jujuy destacó el dictamen favorable para avanzar con una nueva Ley de Biocombustibles y sostuvo que aumentar la participación del bioetanol permitirá generar inversión, empleo y mayor desarrollo para las economías regionales.
La senadora nacional por Jujuy Carolina Moisés destacó el avance legislativo alcanzado en el Senado para actualizar el régimen de biocombustibles y consideró que la iniciativa puede convertirse en una herramienta estratégica para impulsar el desarrollo productivo del Norte Grande.
Tras dos años de negociaciones entre legisladores, provincias, productores, trabajadores y representantes de las industrias azucarera y maicera, el proyecto obtuvo dictamen en el plenario de comisiones y quedó en condiciones de ser debatido en el recinto.
Para Moisés, uno de los principales objetivos debe ser incrementar el porcentaje obligatorio de bioetanol que se mezcla con las naftas, favoreciendo al mismo tiempo la utilización de materias primas producidas en el país. La legisladora entiende que una mayor demanda de biocombustibles puede traducirse directamente en más producción, inversiones y puestos de trabajo.
En ese contexto, rechazó la idea de que la Argentina tenga que optar entre la explotación de hidrocarburos y el desarrollo de las energías renovables. Según planteó, Vaca Muerta y los biocombustibles no representan modelos incompatibles, sino recursos que pueden integrarse dentro de una estrategia energética nacional.
Desde esa perspectiva surge la definición del bioetanol como la “Vaca Viva” del Norte Grande: mientras los hidrocarburos provienen del subsuelo, la caña de azúcar y el maíz constituyen recursos renovables que se producen cada año, movilizan cadenas industriales completas y permiten transformar la actividad agropecuaria en energía.
La senadora puso especial énfasis en el impacto que la actividad sucroalcoholera tiene en provincias como Jujuy y otros distritos del norte argentino. Alrededor de los ingenios y los cañaverales funcionan productores, transportistas, técnicos, trabajadores, comercios y numerosas empresas vinculadas directa o indirectamente con la producción.
El bioetanol, sostuvo, permite agregar valor en origen: en lugar de limitarse a producir materias primas, las provincias pueden industrializarlas y convertirlas en combustible. Esa transformación contribuye a que una mayor parte de la riqueza generada permanezca en las economías regionales.
Moisés también señaló que la Argentina necesita reglas estables y previsibles que permitan realizar inversiones de largo plazo. Recordó que otros países del Mercosur avanzaron hacia porcentajes superiores de utilización de biocombustibles y consideró necesario evitar que el país pierda terreno en un sector en el que originalmente fue pionero.
Para la legisladora, la discusión excede la cuestión energética. El crecimiento de los biocombustibles representa también una oportunidad para impulsar un modelo de federalismo productivo, distribuyendo inversiones y oportunidades de desarrollo hacia regiones que históricamente quedaron alejadas de los principales polos económicos.
Desde el bloque Convicción Federal, Moisés sostiene que la nueva legislación debe brindar previsibilidad al sector y sentar las bases para una política de biocombustibles de largo plazo. El dictamen alcanzado en el Senado representa, en ese sentido, uno de los últimos pasos antes de que la iniciativa llegue al recinto.
La propuesta, resumió la senadora, apunta a que la Argentina no sólo aproveche los recursos que se encuentran debajo de la tierra, sino también aquellos que produce y renueva cada año sobre ella.



